2. PRINCIPALES CARACTERíSTICAS DEL AREA PROTEGIDA

2.1. Características físicas

 

2.1.1. Clima

 

El clima de la RB-TCO Pilón Lajas se encuentra principalmente influenciado por su posición intertropical, por los vientos cálidos y húmedos del Noreste y la barrera que constituye la Cordillera de los Andes, lo que da lugar a una precipitación alta y constante (Terceros & Sandoval, 1994). Sin embargo existe un período seco corto entre los meses de junio y julio, por lo que Navarro (2002) identifica a la zona como de temperaturas tropicales y lluvias estacionales.

 

 

Localmente, debido a las variaciones altitudinales, existen ciertas diferencias climáticas, Las partes más altas se caracterizan por promedios de temperatura menores y mayor precipitación, con neblinas nocturnas la mayor parte del año (Barrera et al., 1994).

 

Debido a la carencia de estaciones meteorológicas al interior de la Reserva se tomaron los datos registrados por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (2002) para la región de Rurrenabaque (Figura 2). Los datos utilizados en el Plan de Uso del Suelo del Beni (Euroconsult, 1999) muestran una precipitación media anual de 2444 mm. para Rurrenabaque con una oscilación, para toda la región que va desde los 1500 mm  a los 2500 mm anuales. Los meses más húmedos pueden llegar a recibir hasta 300mm de lluvia.

 

 

                        

Figura  SEQ Figura \* ARABIC 2.  Precipitación anual, estación pluviométrica Rurrenabaque (SENAMHI, 2002)

 

La temperatura promedio anual registrada para Rurrenabaque es de 24.9 °C (Figura 3) y según los datos del PLUS Beni (Euroconsult, 1999) en toda la región la temperatura oscila entre los 23°C y los 26°C.

 

 

Figura  SEQ Figura \* ARABIC 3.Temperatura anual, estación climatológica Rurrenabaque (SENAMHI, 2002)

 

 

2.1.2. Hidrografía

 

El régimen hidrológico es estacional, con períodos de aguas altas y bajas asociados a la época de lluvias y el período seco respectivamente. Sin embargo los caudales pueden fluctuar en pocas horas debido a precipitaciones fuera de estación (Barrera et al., 1994).

 

Es importante destacar que Pilón Lajas cumple la función de proteger las cabeceras de varias cuencas que nacen en las serranías del Beu, Chepite y Pilón Lajas, cuya regulación de los ciclos hídricos tiene una gran importancia aguas abajo, logrando de esta manera evitar inundaciones y sequías en lugares habitados por pobladores locales. Los sistemas acuáticos de la RB-TCO Pilón Lajas son parte de la cuenca amazónica y drenan a las cuencas de los ríos Beni y Mamoré. El área se divide en cinco subcuencas (Mapa 3).

 

 

2.1.2.1. Subcuenca del río Alto Beni

 

La subcuenca se encuentra ubicada al sur del límite de la Reserva y drena sus aguas hacia el río Beni. Los afluentes de esta subcuenca presentan aguas blancas que se caracterizan por ser turbias debido a los abundantes sólidos en suspensión, relativamente ricas en nutrientes y de un pH cercano a neutro (Bonetto & Castello, 1985)

 

 

2.1.2.2. Subcuenca del río Maniqui

 

La subcuenca del Maniqui esta conformada por el río Yucumo y numerosos arroyos y riachuelos que drenan hacia ella (VSF, 1999). Esta subcuenca, al igual que la anterior, pertenece a  los ecosistemas de aguas blancas con origen en la zona subandina, mineralizados y cargados de sólidos suspendidos.

 

 

2.1.2.3. Subcuenca de río Quiquibey

 

Esta subcuenca se  encuentra ubicada en el valle del Quiquibey, y siendo este el principal curso de agua, en la mas importante en términos de superficie. Este río de 125 km de longitud nace en las serranías de Eva Eva y Mosetenes e ingresa al área por el sector sur, llegando a tener una longitud de más de 125 Km. Entre sus afluentes más importantes de esta cuenca se encuentran e los ríos Quiquibeycito, San Luis, Agua Clara y Carmen. El río Quiquibey presenta una trayectoria sinuosa que da lugar a la formación de algunos meandros y lagunas, especialmente en las partes más bajas cerca de la desembocadura con el río Beni. El color claro y colorado de las aguas ofrece un excelente hábitat para especies acuáticas y ribereñas, convirtiéndose en un recurso de particular importancia para las comunidades indígenas del área (VSF, 1999).

 

 

2.1.2.4. Subcuenca del río Yacuma

 

En el límite este de la RB-TCO Pilón Lajas, entre Yucumo y Rurrenabaque existen unos 82 cursos de agua, entre ríos, riachuelos y arroyos de diferentes caudales que nacen en la Reserva, de los cuales la mayoría llegan a desembocar en el río Yacuma, y otros se pierden en la pampa. Las nacientes de la mayoría de estos cursos de agua son protegidas por las serranías del piedemonte de la reserva. Los principales ríos de esta cuenca son, de norte a sur, Asunta, Cauchal, Playa Ancha, San Bernardo, Colorado, Baltazar, Instituto o Yacumita y Caripo (VSF, 1999).

 

Estos cursos de agua son aprovechados por las comunidades indígenas y colonas asentadas en zonas aledañas, además de ser utilizadas por las zonas ganaderas de los municipios de Rurrenabaque, San Borja y Reyes.  Es decir que para el sector ganadero de la pampa Beniana el agua de esta subcuenca del Pilón es un recursos fundamental. 

 

 

2.1.2.5. Subcuenca del río Beni

 

El río Beni nace en la cordillera de los Andes,  la cual se caracteriza por tener un  relieve montañoso. En las tierras bajas, sus aguas presentan turbidez con cierto grado de contaminación por metales pesados, producto de la extracción aurífera, que limita su potencial de producción de peces. Una serie de ríos menores del área, tales como el Suapi, Sama, San Miguel y Sani, desembocan al río Beni.

 

 

Mapa  SEQ Mapa \* ARABIC 3. Mapa de cuencas de la RB-TCO Pilón Lajas

 

2.2.3. Fisiografía, Geología y Geomorfología

 

La RB-TCO Pilón Lajas posee una geología muy variada debido a su posición dentro de la provincia fisiográfica subandina que comprende las serranías paralelas a la cordillera andina con altitudes de hasta 2000 m.s.n.m., y su límite con las llanuras del Beni, a través del “frente de cabalgamiento subandino”. Esta faja es compleja y variada desde el punto de vista de su litología y estratigrafía, incluyendo rocas intrusitas, areniscas y lutitas pertenecientes principalmente al Devónico, Carbonífero, Pérmico y Cretácico. El terciario se encuentra principalmente en los sinclinales y las tierras bajas son de origen aluvial y coluvial con sedimentos cuaternarios, observándose también “Gleys” de areniscas, pizarras y/o rocas intrusitas devónicas, pérmicas o carboníferas (Mapa 4).

 

Las características fisiográficas más conspicuas de la Reserva son las serranías que se extienden paralelamente de sureste a noroeste, influenciando notoriamente la distribución del sistema hidrológico. Las serranías constituyen la principal forma de relieve y presentan fuertes laderas y valles profundos.

 

También ocupan extensiones importantes el piedemonte, las llanuras aluviales antiguas, las llanuras de inundación recientes y las colinas de origen tectónico de valles intramontanos (Mapa 5). El piedemonte tiene una extensión de aproximadamente 20 a 30 km de largo y se ubica al este de la Reserva. Su relieve varía entre pendientes leves y concavidades que presentan problemas de drenaje. Las llanuras aluviales antiguas muestran un relieve casi plano y los cursos de agua son tortuosos y presentan problemas para evacuación del agua. Las llanuras aluviales de inundación recientes y subrecientes presentan terrazas y meandros abandonados.

 

Mapa  SEQ Mapa \* ARABIC 4. Mapa fisiográfico de la RB-TCO Pilón Lajas

 

 

Mapa  SEQ Mapa \* ARABIC 5. Mapa geomorfológico de la RB-TCO Pilón Lajas

 

2.2.4. Suelos

 

En general en toda la RB-TCO Pilón Lajas los suelos están fuertemente edafizados por las condiciones climáticas reinantes de la región. Las intensas y copiosas precipitaciones causan lixiviación de los elementos minerales, y las temperaturas favorecen la rápida descomposición y posterior mineralización de la materia orgánica. Además se observa la presencia de niveles tóxicos de aluminio y hierro con una deficiencia de fósforo disponible (Terceros & Sandoval, 1994: en VSF, 1995).

 

Según estudios realizados principalmente en la zona de influencia de la carretera Yucumo-Rurrenabaque por Robison y McKean (1994) y tres estudios de CUMAT se establece que la capacidad de uso del suelo presenta algunas a muy severas limitaciones productivas, debido a la baja fertilidad, peligro de erosión y exceso de humedad, que reducen la elección de cultivos o requieren de prácticas especiales de conservación. El PLUS Beni (Euroconsult 1999) presenta más del 80% de la RB-TCO Pilón Lajas como de uso restringido.

 

Robinson y Mckean (1994) dividen a la RB-TCO Pilón Lajas y su zona de influencia en 5 regiones edáficas que se reflejan también en el mapa elaborado por Euroconsult (1999). A continuación se describen 4 regiones edáficas al considerarse las serranías como una sola región debido a las fuertes pendientes y delgadas capas de suelo que no permiten realizar un aprovechamiento agrícola sostenible sean estos de mayor o menor fertilidad.

 

Suelos en serranías con sustratos fértiles y pobres.-        

 

A pesar de que los suelos de algunas serranías son fértiles, las fuertes pendientes constituyen una importante limitante al uso agrícola. Las serranías con suelos pobres se distinguen por una vegetación natural de pasto y arbustos bajos, principalmente en la zona de la serranía del Beu.

 

Los suelos que se presentan en las serranías con pendientes casi planas y colinas del Subandino pertenecen según la clasificación taxonómica USDA a los Tropepts y Orthens. Estos son suelos poco profundos a profundos con texturas medias a moderadamente finas y presencia de fragmentos rocosos en algunos sectores con una capa de hojarasca en descomposición, con un color pardo rojizo, pardo amarillento, pardo oscuro, rojo amarillento y rojo; presentan una textura franco arenosa a arcillosa y son  altos a bajos en nutrientes. En algunos sectores, como se mencionó en el párrafo precedente, la erosión hídrica es severa y los suelos son ácidos a moderadamente alcalinos y pobres a moderadamente fértiles (Euroconsult 1999).

 

Los suelos de serranías en pendientes moderadamente escarpadas a muy escarpadas también pertenecen a los Orthent y Tropepts, y comparten las características descritas, a excepción de su pH fuertemente ácido a neutro.

 

Suelos bien drenados del piedemonte.-

 

En las serranías de la región de piedemonte los suelos en pendientes suavemente inclinadas a moderadamente escarpadas se clasifican en Orthent, Tropept y Ochrept que son poco profundos a muy profundos con hojarasca en descomposición en la superficie, color pardo oscuro, pardo rojizo, pardo amarillento, rojo amarillento y negro. Los suelos son de fuertemente ácidos a neutros y tienen textura mediana a fina con presencia de grava y piedras en algunos sectores. Estos son los suelos más arenosos y con mayor drenaje interno. La mayor limitante en estos suelos es el bajo contenido de materia orgánica, por lo tanto el uso agrícola de los mismos con cultivos perennes o anuales lleva a una degradación rápida en ausencia de insumos inorgánicos u orgánicos.

 

Suelos mal drenados transicionales a la pampa.-

 

Los suelos de serranía de piedemonte en pendientes llanas a inclinadas se clasifican en  Tropept, Orthent y Fluvent. Estos tienen las mismas características que los anteriores con relación a la profundidad y el color, pero con respecto a la textura van de franco arenoso, franco limoso, franco arcilloso a arcillosos, son suelos bajos en nutrientes y moderadamente ácidos a neutros. Estos suelos dominan la zona de influencia. La principal limitante es el drenaje interno y por lo tanto son poco aptos para cultivos anuales o perennes, pero si pueden ser manejados para cultivos de arroz inundado.

 

Suelos en terrazas aluviales antiguas.-

 

Según el PLUS Beni (Euroconsult, 1999) la zona alrededor del río Quiquibey tiene una capacidad medianamente apta para el aprovechamiento ganadero intensivo y aptitud secundaria para la los sistemas agrosilvopastoriles y forestal maderable. (Mapa 7). Sin embargo Robison y McKean (1994), a través de trabajo de campo localizado indican que los suelos de las terrazas aluviales encontradas sobre todo el valle del Quiquibey son suelos ultisoles, ácidos, mal drenados con aluminio intercambiable, convirtiéndolos en suelos no aptos para realizar cualquier tipo de actividad productiva en la que se quiera obtener algún tipo de beneficio social y/o económico.

 

 

 

Mapa  SEQ Mapa \* ARABIC 6. Mapa de suelos de la RB-TCO Pilón Lajas

Mapa  SEQ Mapa \* ARABIC 7. Mapa de aptitud de uso del suelo en la RB-TCO Pilón Lajas

 

2.2. Características Biológicas

 

2.2.1. Flora y Vegetación 

 

Dentro de esta región se empiezan a levantar los Andes formando una barrera para los  vientos alisios que al chocar con las laderas expuestas causan un clima más húmedo. Dependiendo de la altura de las diferentes serranías, en relación de la altura de mayor nubosidad encontramos bosques húmedos en las serranías altas, y bosques más secos en las serranías bajas. Adicionalmente, la gran diversidad topográfica, geológica y de suelos también es responsable de una alta diversidad beta. Por lo tanto esta zona esta compuesta por un mosaico de tipos de vegetación altamente fragmentado y frágil, cuya diversidad requiere de la manutención de la conectividad altitudinal y latitudinal.  

 

Se estima que la zona comprendida por la Reserva cuenta con la más alta diversidad florística del Beni con alrededor de 2.000 a 3.000 especies de plantas vasculares (Killeen, 1993), aunque en estos momentos se encuentran identificadas solamente 736 especies (FUNDECO, 2002, no publicado; MAPZA, 2001, no publicado).

 

Estudios detallados indican que la diversidad florística de la zona es alta y quizás superada solamente por la región colindante de Alto Madidi (Foster y Gentry, 1991).  En una parcela permanente en la cumbre de la serranía Pilón se pudo mostrar el registro de diversidad florística más alto en Bolivia para un bosque montano (Killeen, 1993).  Considerando las estimaciones realizadas por Killeen (1993) para plantas vasculares, el número de especies que podrían llegar a encontrarse correspondería al 17% de las especies de plantas registradas en Bolivia.

 

Cuadro  SEQ Cuadro \* ARABIC 1. Número de especies registradas en algunas Áreas Protegidas de Bolivia

AREAS PROTEGIDAS

# de especies encontradas (Plantas Vasculares)

Parque Nacional Noel Kempff Mercado

2691

Parque Nacional y Area Natural de Manejo Integrado Amboró

2659

Parque Nacional y Area Natural de Manejo Integrado Madidi

1865

Parque Nacional y Area Natural de Manejo Integrado Kaa-Iya del Gran Chaco

880

Reserva de la Biosfera Estación Biológica del Beni

820

Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía

811

Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen Pilón Lajas

736

Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Cotapata

735

Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi

527

Parque Nacional Carrasco

291

Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure

249

Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa

99

Fuente: Elaboración propia basado en FUNDECO, 2002, no publicado

 

Moraes y Beck (1992) mencionan específicamente que la serranía del Beu con sus pastizales sobre suelos desarrollados de cuarcita, como un área de interés particular.

 

Según MAPZA (2001) existen cinco especies endémicas presentes en Pilón Lajas, que corresponden a cinco diferentes familias de plantas vasculares. De las especies registradas Aphelandra sp. se encuentra protegida solamente dentro del Pilón Lajas. El cuadro 2 muestra las especies vegetales de Pilón Lajas que se encuentran amenazadas, basadas en las categorías de la UICN según el Plan de Acción para las especies amenazadas de Bolivia (MDSP, 2002).

 

Cuadro  SEQ Cuadro \* ARABIC 2.  Especies vegetales amenazadas, endémicas en Pilón Lajas.

Especie

Categoría UICN

Especie Endémica

Exclusiva de Pilón Lajas

Switenia macrophylla

Vulnerable

 

 

Ficus insipida

Vulnerable

 

 

Solanum exiguum

Vulnerable

SI

 

Solanum unilobum

Vulnerable

 

 

Bactris gasipaes

Vulnerable

 

 

Iriartea deltoidea

Vulnerable

 

 

Oenocarpus bataua

Vulnerable

 

 

Phragmipedium caricinum

Vulnerable

 

 

Euterpe precatoria

En Peligro

 

 

Geonoma deversa

En Peligro

 

 

Aphelandra sp.

 

SI

SI

Piper tumupasense

 

SI

 

Pentaplaris davidsmithii

 

SI

 

Zamia boliviana

 

SI

 

Cissus boliviana

 

SI

 

  Fuentes: Elaboración propia basado en GTZ-Mapza (2001), no publicado

 

Después de más de una década de creación de la Reserva los estudios biológicos son todavía insuficientes y se han realizado pocos relevamientos de diversidad adicionales desde la elaboración de aquellos realizados para el diagnostico de implementación de la Reserva y la elaboración del primer plan de manejo. 

 

Pilón Lajas se encuentra en la región de la vertiente oriental Andina y Subandina que corresponde al sector biogeográfico amazónico del Piedemonte Andino del Distrito Amazónico del Alto Beni (Navarro, 2002). Las unidades de vegetación identificadas por Navarro (2004) a nivel de los andes tropicales  se complementan con la descripción florística realizada por Hinojosa (1994).

 

a) Bosques pluviales subandino inferiores de los Yungas del Beni: macroserie de Eschweilera andina - Oenocarpus bataua. Este tipo de bosque se encuentra ubicado en las serranías del Beu, Chepete y Muchanes en el lado oeste de la Reserva y en pequeños parches en la serranía del Bala y al Sur de la Serranía de Pilón Lajas, a una altura que va de los 700 a los 2000 msnm, sobre una topografía de laderas empinadas y valles profundos.  La vegetación es siempreverde pero las colinas de menor altura contienen zonas de bosque subhúmedo y pluviestacionales donde se pueden encontrar cactáceas columnares y algunas especies caducifolias. La zona presenta una importante diversidad ya que aparecen elementos florísticos amazónicos como andinos de yungas.  Los elementos amazónicos son mas frecuentes en el subandino amazónico externo, el cual se encuentra en las primeras serranías del subandino desde el piedemonte.  A la vez los elementos florísticos yungueños son mas frecuentes en las colinas internas de mayor altitud, arriba de los 1200 msnm.  En las cumbres por arriba de los 1500 m sobre el nivel del mar, se encuentran palmares y bosques lauroides en zonas frecuentemente cubiertas de nieblas, expuestas a los vientos húmedos y sobre fuertes pendientes y suelos bien drenados. 

 

Florísticamente Hinojosa (1994) distingue el bosque alto denso en serranías altas y el bosque con neblinas en serranías. Las especies más representativas del primero son Virola sp. (gabún), Pouteria macrophylla (lúcuma), Zanthoxylum sp. (sauco), Sapium marmieri (leche leche), Poulsenia armata (corocho), Guarea sp. (trompillo), Ormosia sp. (sirari), Rheedia sp. (ocoró/achachairú), Cedrela sp. (cedro) y Xylopia sp. (piraquina blanca). El sotobosque esta formado por Cordia nodosa (oreguare), Geonoma deversa (jatata) y Leonia cymosa (guapomicillo). Los bosques de neblina se encuentran en las cimas de las serranías y se caracterizan por la abundancia de musgos, líquenes y orquídeas que cubren el fuste de los árboles.  Las especies predominantes son: Iriartea deltoidea (copa), Ficus sp. (bibosi), Nectandra sp. (laurel), Terminalia amazonica (verdolago negro), Swartzia jorori (jorori) y Cyathea sp. (helecho arbóreo) y Dicksonia sp. (helecho arbóreo). En la zona alrededor de El Sillar y Cerro Pelado, donde las condiciones son menos húmedas, los árboles de Ocotea sp. (laurel negro), Terminalia amazonica (verdolago) y Ampelocera sp. (blanquillo) se encuentran mas dispersos y abunda la Guadua sp. (tacuara) y trepadoras de la familia Cucurbitaceae (Cornejo 1994). 

 

b) Selvas amazonicas pluviestacionales de tierra firme del Alto Beni: serie de mara (Swietenia macrophyla) y el isigo (Tetragastris altissima). Este tipo de bosque se encuentra ocupando la mayor parte de Pilón Lajas, desde la serranía del Pilón hasta el limite oeste formado por las serranías de Chepete, Beu y Muchanes, a excepción de los valles del río Quiquibey, Quiquibey Chico y Beni.    Son bosques altos siempreverdes entre los 250 y 1000 msnm que se encuentran sobre suelos bien drenados de serranías de laderas abruptas a colinas con relieve ondulado.   

 

Floristicamente Hinojosa (1994) distingue franjas de comunidades dentro de esta unidad que comienzan en el encuentro de la llanura aluvial del Beni con el bosque alto denso del piedemonte que se encuentra en las laderas inferiores de las serranías de Pilón, Bala y Susi. Este bosque presenta una abundancia de palmeras: Astrocaryum macrocalyx (chonta loro), Euterpe precatoria (asai), Iriartea deltoidea (copa), Scheelea princeps (motacu), Oenocarpus bataua (majo) y Geonoma deversa (jatata).  Las especies arbóreas dominantes son: Ficus sp. (bibosi), Sloanea obtusifolia (cachichira), Ceiba pentandra (mapajo), Terminalia oblonga (verdolago amarillo), Terminalia amazonica (verdolago negro), Poulsenia armata (corocho), Hura crepitans (ochoó), Guarea sp. (trompillo) e Inga sp. (Pacay)

 

A la vez en la cimas de las serranías del Bala y Susi se encuentra un bosque bajo abierto con especies arbóreas caducifolias y en algunos lugares una cobertura de gramíneas, herbáceas y helechos.   En esta formación muy localizada las especies mas comunes son Oenocarpus bataua (majo), Iriartea deltoidea (copa), Tabebuia aurea (alcornoque), Pseudobombax longiflorum (perotó), Dilodendron bipinnatum (cuta), Cinchona calisaya (quina), Nectandra sp. (laurel negro) y Terminalia sp. (verdolago).  El sotobosque esta formado por Chusquea sp. (tacuarilla), Clusia sp. (bibosi fortuna) y la especie de Cicadacea endémica Zamia boliviana (Motacuchi). 

 

En las serranías intermedias se encuentra un bosque denso en laderas y un bosque mediano semidenso en los filos. En las laderas las especies arbóreas predominantes incluyen especies de alto valor maderable como: Swietenia macrophylla (mara), Cedrela sp. (cedro), Amburana cearensis (roble), Calophyllum brasiliense (palo maría) y Guarea sp. (trompillo).  Los estratos inferiores son dominados por las palmeras Iriartea deltoidea (copa), Astrocaryum macrocalix (chonta loro) y Geonoma deversa (jatata).  Cornejo (1994) observó abundante regeneración natural de Swietenia macrophylla dentro de esta unidad. En los filos, al ser el bosque mas abierto hay mayor proliferación de lianas, (Cornejo 1994).  Las especies dominantes son: Cavanillesia sp. (sujo macho), Tabebuia sp. (tajibo), Aspidosperma sp. (jichituriqui), Scheelea princeps (motacú), Caesalpinia sp. (momoqui) y Terminalia sp. (verdolago). 

 

Alrededor del valle del Quiquibey se encuentra un bosque alto denso en colinas entre los 330 y 400 msnm con dominancia de Jacaranda sp. (Cheperequi), Myrica pubescens (aliso colorado), Tapirira guianensis (mara macho), Myroxylon balsamum (quina quina), Calycophyllum brasiliense (palo maria), Heisteria sp. (Itauba), Oenocarpus bataua (majo), Euterpe precatoria (asai) y Geonoma deversa (jatata).  

 

Finalmente, en el Sur de la Reserva se encuentran parches localizados de sabanas húmedas montanas.  La presencia de esta formación se debe a la pobreza de los suelos superficiales sobre cuarcitas.  Existen parches con mayor presencia de árboles de fustes retorcidos entre la cobertura dominante de gramíneas, herbáceas y helechos.  La humedad atmosférica explica la frecuencia de orquídeas, líquenes y musgos.

 

c) Selvas de várzea de bajío del Alto Beni: macroserie del Guayabochi (Calycolphyllum spreceanum) y el ochoó (Hura crepitans). Este tipo de bosque se encuentra en las llanuras aluviales del río Beni y Quiquibey.  La inundación anual por aguas blancas procedentes en su mayor parte del desbordamiento del piedemonte andino da lugar a una dinámica de erosión y deposición que mantiene la dominancia en el bosque de especies pioneras. 

 

Hinojosa (1994) floristicamente identifica a un bosque abierto ribereño que bordea los ríos dominada por Gynerium sagittatum (chuchio o charo), Cecropia spp. (ambaibo), Tessaria integrifolia (párajobobo), Salix humboldtiana (sauce), Guadua paraguayana (tacuara) y Ochroma pyramidale (balsa).

 

Adicionalmente entre el bosque ribereño y las colinas se encuentran terrazas aluviales altas y bajas.  Aquellas mas bajas se encuentran entre 200 y 250 msnm y son todavía sometidas a inundaciones temporales, producto de lo cual el bosque es semidenso y presenta claros.  En estas terrazas predominan Chorisia sp. (toborochi), Swietenia macrophylla (mara), Virola sp. (gabun), Myroxylon balsamum (quina quina), Clarisia biflora (chicle), Iriartea deltoidea (copa) y Pouteria sp. (coquino) junto con un sotobosque de Chusquea sp. (tacuarilla) y Heliconia sp. (patuju).

 

d) Palmares y bosques pluviales subandino superiores de los Yungas: macroserie de Nectandra laurel – Dyctiocaryum lamarckianum. Estas unidades que se presentan en pequeños parches sobre el límite sur-oeste sobre la serranía del Beu. Estas unidades presentan bosques húmedos a hiperhúmedos sempervirentes lauroides, entre los 1200-1800 msnm. Según Navarro et. al. (2004) estas unidades se presentan en zonas de difícil acceso por lo que la información de campo es insuficiente, pero gracias a esto son bosques con un estado de conservación excelente. La distribución de esta unidad de vegetación se extiende en todo el sector de Yungas de Bolivia, encontrándose muy bien representadados en otras áreas protegidas.

 

 

Mapa  SEQ Mapa \* ARABIC 8 Complejos de vegetación de la RB-TCO Pilón Lajas

2.2.2. Fauna

 

La variedad de ecosistemas, geomorfología y tipos de vegetación, hacen que Pilón Lajas presente una riqueza faunística considerable que necesita ser registrada a mayor detalle a través de estudios científicos de campo (Cuadro 3). Además la colindancia con el Parque Nacional Madidi, en el cual se identificó el mayor número de especies de vertebrados en áreas protegidas según planes de manejo (Cuadro 4), y el hecho de que Pilón Lajas forma parte del corredor biológico Vilcabamba-Amboró hacen que la Reserva tenga un papel fundamental de especies ecológicamente importantes de amplia distribución como ser el jucumari (Tremarctos ornatus) y el jaguar (Panthera onca) (Gomez y Wallace, 2004).

 

Cuadro 3. Especies de vertebrados registrados y probables en la RB-TCO Pilón Lajas

GRUPO DE VERTEBRADOS

# DE ESPECIES REGISTRADAS

# DE ESPECIES PROBABLES

% DE ESPECIES REGISTRADAS

PECES

103

110

62,7%

ANFIBIOS

35

77

45,5%

REPTILES

58

72

80,5%

AVES

531

890

55,8%

MAMIFEROS

85

124

68,5%

TOTAL

749

1273

58,4%

Fuentes: Rumiz, 2002; Hennessey, 2003

 

Cuadro 4 Comparación del número de especies de vertebrados registrados en Áreas protegidas

ÁREAS PROTEGIDAS

MAMÍFEROS

AVES

ANFIBIOS

REPTILES

PECES

TOTAL

Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi

156

867

84

71

192

1370

Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró

136

802

97

127

150

1356

Parque Nacional Noel Kempff Mercado

121

594

57

84

258

1127

Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi

128

415

41

60

359

1024

Parque Nacional Carrasco

118

588

60

67

87

961

Parque Nacional y Territorio Indígena Isiboro Secure

67

537

39

72

211

959

Reserva de la Biosfera Estación Biológica del Beni

101

481

11

38

243

895

Reserva de la Biosfera y Territorio Indígena Pilón Lajas

85

531

35

58

69

778

Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía

62

242

28

19

49

411

Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Kaa-Iya del Gran Chaco

41

276

20

14

4

358

Área Natural de Manejo Integrado Nacional Apolobamba

50

226

9

6

5

296

Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Cotapata

66

183

14

11

10

294

Fuente: Sarmiento 2002

 

En la década de los 90 se realizaron estudios de fauna para obtener un diagnóstico preliminar de los vertebrados existentes en Pilón Lajas (Mercado, 1994; Barrera et al., 1996; Parker, 1989, Hennessey y Perry, 1997; Perry et al., 1996, Perry y Hennessey, 1997; Perry et al. 1997). Estos estudios fueron realizados en hábitats representativos de la Reserva y no fueron exhaustivos en toda el área, dejando la probabilidad de ocurrencia de especies adicionales. Posteriormente a estos estudio, fueron muy pocas las investigaciones que aumentaron el número de especies encontradas en la Reserva. La mayoría de estos estudios adicionales se concentraron en la ornitofauna de la Reserva.

 

La fauna de la RB-TCO Pilón Lajas es de origen principalmente amazónico (Barrera et al., 1994).  Sin embargo, la predominancia de zonas montañosas hace que exista una relación con las especies de los bosques montanos de los Yungas.  Las comunidades faunísticas son complejas debido a las diversas ecoregiones y múltiples influencias biogeográficas en el área.

 

2.2.2.1. Peces

 

Varias de las especies de peces registradas son de sistemas torrentícolas de aguas claras, propias de la ictioregión andina (Hemibrycon sp., Ancistrus sp., Trichomycterus sp.), sin embargo, también se encuentran muchas especies características de la llanura beniana (VSF, 1999).

 

En la cuenca del río Quiquibey se sospecha la presencia de peces endémicos, lo cual aún no ha sido comprobado. En la subcuenca del río Beni se registraron 103 especies de peces y consideran que existen probablemente más de 110 especies.

 

En la región se han registrado 7 especies que requieren de manejo adecuado para evitar la disminución de sus poblaciones por su importancia para la pesca de subsistencia y comercial de la region (cuadro 5).

 

Algunas de las especies de peces encontradas en el diagnóstico de fauna realizado para el anterior plan de manejo mostraron aptitud para la acuariofilia, tales como: Characidium sp., Moenkhausia sp., Pimelodella sp., Farlowella sp., Corydoras aeneus y Sourubim lima (VSF, 1999).

 

Cuadro 5. Especies de peces prioritarias para programas de manejo

Nombre Comun

GENERO/ESPECIE

Pacu

Colossoma macropomum

Sábalo

Prochilodus labeo

Surubí

Pseudoplatystoma fasciatum

Dorado

Salminus maxillosus

Piraiba

Brachyplatystoma filamentosum

Coronel

Phractocephalus hemioliopterus

Zungaro

Zungaro zungaro

 

Fuentes: Elaboración propia basado en Libro rojo, Plan de acción y UICN Peces Bolivia

 

 

2.2.2.2.  Anfibios

 

En Pilón se han registrado 35 especies de anfibios. Las especies encontradas pertenecen a 6 familias de anfibios: Bufonidae, Leptodactylidae, Dendrobatidae, Hylidae, Pipidae y Ranidae. La mayoría de los anfibios registrados pertenecen a la familia Leptodactylidae que habita en el bosque. La especie de la familia Centrolenidae (Cochranella sp.) es un nuevo registro para Bolivia.  La familia de anfibios que pertenece a los Dendrobatidae presentan sapos muy coloridos y venenosos ((Perry et al., 1996; VSF, 1999)

 

Los anfibios han sido el grupo de vertebrados que menos estudios y registros se ha  tenido dentro del diagnóstico de fauna de la Reserva. Es necesario realizar esfuerzos para obtener mayores datos de este grupo.

 

2.2.2.3. Reptiles

 

Hasta la fecha se han confirmado la presencia de 58 especies de reptiles para Pilón Lajas (VSF, 1999). Las especies como ser boas, lagartos, iguanas, tortugas acuáticas y terrestres se encuentran amenazadas por la cacería tradicional para la obtención de carne y por actividades comerciales de la región para la obtención de huevos.

 

En total 10 especies registradas se encuentran amenazadas, de las cuales 1 se encuentra en peligro y 3 se encuentran en estado “Vulnerable” (cuadro 6). Para las especies prioritarias de manejo se han tomado en cuenta 3 especies de la cual Podocnemis unifilis se encuentra en la categoría “vulnerable” en Bolivia y en la RB-TCO Pilón Lajas, debido a la recolecta de sus huevos durante los meses de agosto y septiembre, para consumo humano (Perry et al., 1997a).

 

Cuadro 6. Especies de reptiles prioritarias para la conservación y manejo

GENERO/ESPECIE

CITES

LIBRO ROJO

ESPECIES PRIORITARIAS PARA MANEJO

Boa constrictor

Ap. II

 

 

Caiman yacare

Ap. II

 

1

Geochelone carbonaria

Ap. II

VU

 

Corallus caninus

Ap. II

 

 

Epicrates cenchria

Ap. II

 

 

Iguana iguana

Ap. II

 

 

Melanosuchus niger

Ap.I

EN

 

Lachesis muta

 

VU

 

Podocnemis unifilis

Ap. II

VU

1

Tupinambis cf. teguixin

Ap. II

 

1

Fuentes: Elaboración propia basado en Libro rojo, Plan de acción y UICN Peces Bolivia

 

La peta de monte (Geochelone carbonaria) se encuentra distribuida en gran parte del Pilón Lajas (Perry et al., 1997a), pero en Bolivia se encuentra en calidad de 'vulnerable' (CBF-WCS, 2003).

Entre los saurios, según los pobladores (Perry et al. 1997a), existe una población muy reducida de caimán negro (Melanosuchus niger) en el Pilón Lajas, pero actualmente es necesario confirmar su presencia en futuros estudios.  Barrera et al. (1994) confirmaron la presencia del lagarto (Caiman yacare) con varios registros a lo largo de los ríos Beni y Quiquibey. Si bien el lagarto es una especie prioritaria para el manejo en otras zonas, dentro de Pilón Lajas su densidad es baja y no hay un potencial real de manejo.

 

2.2.2.4. Mamíferos

 

En la Reserva, hasta ahora, se han registrado 85 especies de mamíferos. El grupo más representado es el de murciélagos (Chiroptera), con 34 especies presentes y probables. El registro de Micronycteris cf. nicefori, el único con hábitos insectívoro, es el segundo para Bolivia (Barrera et al., 1994). El grupo que sigue en representatividad es el de roedores (Rodentia) con 19 especies presentes y probables.

 

Son especies consideradas prioritarias para el área protegida las endémicas, amenazadas o con importancia para la cacería de subsistencia. (Cuadro 7).

 

Cuadro 7. Especies de mamíferos prioritarios para la conservación y manejo

Especie

Endémicas

Especies prioritarias para el manejo

CITES

UICN 2000

Libro Rojo

Akodon dayi

1

 

 

 

 

Alouatta sara

 

 

II

 

 

Aotus azarai boliviensis

 

 

II

 

 

Ateles chamek

 

 

II

 

VU

Bradypus variegatus

 

 

II

 

 

Cebus libidinosus pallidus

 

 

II

 

 

Cuniculus paca

 

1

 

 

 

Dasyprocta punctata

 

1

 

 

 

Dasypus sp

 

1

 

 

 

Dinomys branickii

 

 

 

EN

 

Leopardus  pardalis

 

 

I

 

VU

Leopardus wiedii

 

 

I

 

 

Lontra longicaudis

 

 

I

 

VU

Mazama americana

 

1

 

 

 

Mazama gouazoupira

 

1

 

 

 

Myrmecophaga tridactyla

 

 

II

VU

VU

Panthera onca

 

 

I

 

VU

Pteronura brasiliensis

 

 

I

EN

EN

Puma concolor

 

 

II

 

 

Saimiri boliviensis

 

 

II

 

 

Tapirus terrestris

 

 

II

 

VU

Tayassu pecari

 

1

II

 

VU

Tremarctos ornatus

 

 

I

VU

VU

Fuentes: Elaboración propia basado en CBF (2003), CITES, UICN, Libro Rojo

 

Muchas de las poblaciones de las especies amenazadas presentadas en el anterior cuadro se encuentran disminuidas debido a la alta presión de cacería comercial que hubo en la zona por sus pieles, como ser la londra (Pteronura brasilensis), el lobito de río (Lontra longicaudis), el jaguar (Panthera onca). Las poblaciones de anta (Tapirus terrestres), chancho de tropa (Tayassu pecari), marimono (Ateles chamek) y otros sufren presiones por la cacería de subsistencia. Finalmente existen otras especies que se encuentran amenazadas por la pérdida de su hábitat a lo largo de su area de distribución, como el jucumari (Tremarcos ornatus). Los bosques montanos de Madidi, Apolobamba y Pilon Lajas probablemente mantienen la principal población de jucumaris en Bolivia (Gomez y Wallace 2004).

 

2.2.2.5. Aves

 

Este grupo es el más estudiado dentro de la Reserva. En Pilón Lajas se determinó la presencia de 531 especies de aves, que corresponde aproximadamente al 36% de aves en Bolivia. Es muy probable que otras 388 especies de aves se encuentren en el área.

 

Pilón Lajas se encuentra dentro del Área de Endemismo de Aves de los Yungas bajos de Perú y Bolivia (Stattersfield et.al. 1998) y dentro de una de las regiones de mayor prioridad para la conservación de aves en el Neotropico (Stotz et. al. 1996).

 

Todos los relevamientos de aves (Navarro et.al., 2004; Henessey, 1993; Perry et.al., 1997) destacan el valor biológico de las serranías altas. La serranía de Pilón es la zona más intensamente estudiada y rica en especies dentro de la Reserva con 332 especies presentes y 48 especies que solo han sido registradas allí. Debido a esta diversidad ha sido incluida dentro de las AICAs (Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves) de Bolivia Según Armonía (Bennet Hennessey pers. com.) la serranía de Pilón Lajas junto con la serranía del Tigre en Madidi constituyen la zona con mayor diversidad de aves en el país.

 

Probablemente la diversidad de la serranía del Pilón se deba a la alta precipitación y el hecho de que la serranía tiene mútiples picos y no solo uno. Otras serranías importantes son la serranía del Beu, Chepete y Muchanes. También los bosques de tierras bajas son muy ricos en especies, con 309 especies registradas, pero solamente 79 especies se encuentran exclusivamente en este tipo de vegetación

 

En la Serranía del Chepete se encuentran aves de particular atractivo para el ecoturismo, como los guacharos (Steatornis caripensis), los cuales se encuentran en una cueva en un cañadón en la Serranía del Chepete con una población que podría llegar a 400 (Hennessey 1998).

 

Se han identificado 8 especies de aves importantes que son prioritarias para la conservación, las cuales incluyen especies endémicas y amenazadas (cuadro 8), (Hennessey, 2003)

 

Cuadro 8.  Especies de aves prioritarias para la conservación por su estado de amenaza o endemismo

Nombre Comun

GENERO/ESPECIE

AMENAZADA

ENDEMICA

Cotinga amarilla o pirari

Laniisoma elegans

VU

 

Oca o Ganzo del Orinoco

Neochen jubata

NT

 

Aguila harpita

Harpia harpyja

NT

 

Paraba verde

Ara militaris

VU

 

Pico curvo boliviano

Simoxenops striatus

VU

1

Hormiguerito gris

Myrmotherula grisea

VU

1

Atrapamoscas, nueva especie

Phyllomyias sp. nov.

 

1

Atrapamoscas

Hemitriccus rufigularis

NT

1

 Fuentes: Elaboración propia basado en CBF (2003), Hennessey et.al. (2003). NT = Near  Treatened; VU = Vulnerable

 

Laniisoma elegans es una especie globalmente vulnerable y fue observada sobre la ladera norte de la serranía del Beu. Este fue el segundo registro para Bolivia y aún hoy en día es una especie poco conocida por lo que Hennessey et.al. (2003) consideran que esta especie debería tener una alta prioridad de conservación e investigación dentro de Pilón.

 

Neochen jubata es una especie que se considera casi amenazada, y ha sido vista una sola vez en Pilón Lajas por investigadores, aunque los pobladores indican que estas aves son vistas raras veces en el río Quiquibey.

 

Harpia harpyja también es una especie considerada casi amenazada, nunca fue vista por investigadores, pero si existen varios testimonios de indígenas que individuos de esta especie fueron divisados mientras realizaban actividades de cacería algunos años atrás.

 

Ara militaris (paraba) es una especie amenazada a nivel mundial, listada como vulnerable por la disminución de su población. Junto con las poblaciones registradas en el Madidi esta zona probablemente representa la mayor población a nivel mundial de esta especie. 

 

Además existen 4 especies endémicas, que también se encuentran amenazadas:

 

 Simoxenops striatus esta especie endémica y vulnerable ha sido registrada en la serranía del Beu y la serranía Cuchilla.

 

Myrmotherula grisea esta especie vulnerable y endémica ha sido vista una vez en la serranía de Pilón donde parece ser rara. Fue identificada en la serranía Pilón a 850 msnm y fue el primer registro para el Beni. Se encuentra en la categoría de vulnerable y considerando que es una especie endémica para Bolivia su prioridad de conservación es alta.

 

Phyllomyias sp. nov. es una nueva especie que aun no fue descrita y sería endémica de Bolivia. A pesar de que aparentemente existen hábitats adecuados sobre las serranías de Pilón y Cuchilla esta especie solo fue encontrada en un solo lugar en Pilón Lajas por lo que parece que esta especie presenta un rango pequeño de distribución en parches (Hennessey et. al., 2003).

 

Hemitriccus rufigularis es común en el bosque de tacuaral de la serranía del Beu entre 1.200 y 1.400 msnm.  También se encuentra en el bosque piedemonte de la serranía del Beu y Pilón y su presencia es rara en Pilón Lajas.

 

Hasta el momento se han registrado 16 especies de loros (Familia Psittacidae), entre ellas 5 tipos de parabas (Ara sp.) las cuales son las de mayor tamaño y de interés turístico por el colorido de su plumaje. Existen poblaciones importantes de estas especies y se ha observado la presencia de muchos nidos en lugares como la serranía del Bala, la serranía de Pilón y en barrancas a orillas del río Beni como en la zona de Charque.

 

También es importante destacar la presencia de 47 especies de tángaras (Familia Thraupinae) que son aves pequeñas de colores fuertes y que se encuentran protegidas de la colonización en las serranías de Pilón Lajas lo que permite una población estable de estas especies cuya distribución se redujo en América del Sur por la destrucción de sus hábitats (VSF,1999). Esto demuestra una vez más la importancia de las serranías de Pilón Lajas y su necesidad de protección estricta.

 

 

 2.3. Caracterización Histórica de la RB-TCO Pilón Lajas

 

En esta seccion revisaremos las principales caracteristicas historicas de la region que hoy es Pilón Lajas.  Para facilitar la lectura y desarrollar una narrativa mas coherente la seccion se divide en las principales epocas, desde el preincaico hasta el presente.  Esta reseña historica incluye ademas una descripcion de sitios arqueologicos encontrados en la region y un resumen de los aspectos historicos mas sobre salientes.

 

Epoca Preincaica

 

Las evidencias historicas y arqueologicas muestran que el lugar, fue desde el periodo  preincaico, un área de ocupacion de los pueblos indigenas Tsimane, Mosetene y Tacana, aunque quizas se limitaba a ser un espacio complementario de ocupacion (Castillo 1988; Frias 2004).  Probablemente estos grupos étnicos establecían sus asentamientos a lo largo de los ríos y arroyos, donde tradicionalmente existían los recursos naturales necesarios para su sobrevivencia. Realizaban un manejo del espacio a través de pequeños asentamientos, una alta movilidad de la población, una compleja agricultura de multicultivo que combina varias parcelas de tamaño relativamente pequeñas con la rotación de las áreas tanto de cultivo como de caza y pesca (Piland citado en CIDDEBENI, 1994).

 

Tsimanes

 

En cierta medida los historiadores coinciden con Nordenskiold en cuanto a la delimitacion del area tradicional de ocupacion Tsimane.  Según este autor “parte del pueblo Tsimane habita el curso superior del río Maniqui o del río Tsimane, otra parte el alto Apere. El río Maniqui es probablemente el río Rapulo que se une cerca de Santa Ana con el Río Yacuma, sin embargo nunca se ha logrado constatar la unión. Aseguran que el río Maniqui desemboca en un gran lago en el que abundan caimanes y delfines. Los Tsimanes consideran el río Quiquibey como la frontera con los mosetene.” (Nordenskiold 2001 citado en Frias 2004). Esto nos plantea dos aspectos fundamentales, una probable y larga interaccion historica con el pueblo Mosetene y que el corazon de territorio Tsimane estaba ubicado alrededor del rio Maniqui, el area del Quiquibey siendo probablemente de menor importancia (Castillo 1988; Frias 2004; VSF 1999).

 

Mosetenes

 

En el caso de los Mosetenes historicamente vivian en un extenso territorio, con aproximadamente los mismos limites que hoy. Como ya se ha planteado el area de ocupación Mosetene llegaba hasta el rio Quiquibey, donde debian tener interaccion con los Tsimanes.  El corazon de su area de ocupación era la region del rio Alto Beni (Diez Astete et al. 1998; Frias 2004). 

  

  

Tacanas

 

En épocas preincaicas este pueblo indígena habitaba la region entre los rios Beni, Madre de Dios, Madidi y Tuichi, un area que hoy en dia es parte de los Departamentos de La Paz y Beni (CIPTA-WCS, 2001).  Algo sobresaliente de este pueblo, durante esta época, era su rol como intermediario comercial entre los pueblos amazonicos y el imperio Inca (Herrera et al 2003).  Según Diez Astete y Murillo (en CIPTA-WCS, 2001), existen evidencias que interaccion de este tipo existia desde 1200 d.C..  Los productos que conseguian los Incas de las tierras bajas eran “pieles y plumas de animales exoticos, frutos, resinas, vanillas, y otros recursos naturales de la region” (Chiovoloni, 1996).  

 

Epoca Colonial

 

Desde fines del siglo XVI debido a las versiones míticas del Gran Paititi, El Dorado o el Gran Mojos expedicionarios españoles ingresaron a las tierras bajas, al este de los Andes (CIDDEBENI, 1994). Las varias incursiones coloniales durante este periodo tenían como objetivo establecer el dominio de la colonia a partir de la disminución del control andino y de los grupos étnicos de tierras bajas sobre esta región (Herrera et al, 2003).  Aun así lo cierto es que la colonia no logro establecer un control permanente hasta fines del XVII a principios del XVIII. 

 

Tsimanes

 

A finales del siglo XVII (1693) este grupo étnico fue contactado y asentados por los misioneros jesuitas formando la reducción de San Francisco de Borja en las faldas de la cordillera, que ahora se conoce como la Serranía de Marimonos a corta distancia del río maniquí (Mendoza, 2002).  A partir de 1791 (cuando se desalojan los jesuitas) una parte de los Tsimanes vuelve al monte y otros siguen viviendo en San Borja, bajo el control de la colonia, donde conviven con mojeños y reyesanos (Bogado, 1989).  Es posible que, entre otros, uno de los lugares a donde huían era la región que hoy es la RB-TCO Pilón Lajas y su área de influencia, aun así los Tsimanes no se mantienen en aislamiento total y seguían sosteniendo ciertas relaciones comerciales con otros actores externos.   

 

Mosetenes

 

En el territorio Mosetene las misiones se empiezan a fundar mucho despues que en el caso Tsiman.  Según Montaño Aragón (1989) estas fueron establecidas en las orillas del Río Beni por ejemplo Muchanes fue fundada en 1804; Santa Ana de Huachi en 1815 y Covendo en 1845; la más importante de estas misiones fue la de Covendo (Frias 2004). En el año de 1913 Nordenskiöld (2001) señalaba que “Huachi es una pequeña plantación de caña de azúcar con una destilería de agua ardiente.”  En esta epoca los misioneros utilizaban a los Mosetenes para recoger cacao y otros productos tropicales, que estos mismos llevaban rio a Miguilla (donde habia un camino que conectaba con La Paz) y Rurrenabaque para cambiar por ropa, herramientas y otras cosas del mundo externo, requeridas por los misioneros (Frias 2004; Nordenskiold 1923). 

Tacanas

 

En el caso de los Tacanas, este fue con la colonia un periodo tanto de colaboracion como de resistencia (CIPTA-WCS 2001).  Colaboraban para lograr alianzas militares contras sus enemigos y conseguir bienes materiales, las herramientas de metal siendo de los mas requeridos (Idem; Herrera et al 2003).  Entre 1680 y 1721, la colonia lograr establecer una presencia fuerte a partir de la fundacion de las misiones Franciscanas de Apolobamba, que incluia San Juan de Buena Vista (1680), Apolo (1690), San José de Uchupiamonas (1716); la Santísima Trinidad de Yariapo (1713) o Tumupasa (1717); San Antonio de Isiamas (hoy Ixiamas) (1721) y Santa Cruz de Valle Ameno (1690) (Herrera et al 2003; CIPTA-WCS 2001).  Estas misiones gozaban de una composición étnica mixta, que incluía tacanas, pamainos, saparunas, marcan, chiligua, toromona y araona (Armentia 1980: 19).  Algunos autores sostienen que los tacanas son producto de un largo etnogénenis, resultante de la heterogeneidad étnica en estas misiones (Chiovoloni 1997; Salgado 2002).          

 

Además, este fue una epoca marcada por una disminucion de la población y participación en las relaciones económicas establecidas por la colonia y los misioneros.  La poblacion disminuye dramaticamente a causa de ataques de los esses ejja (los llamados chamas) y enfermedades como escarlatina, el sarampion y la viruela (CIPTA-WCS 2001).  A partir de 1780, la colonia logra integrar los tacanas a la economia colonial a traves del pago de tributo en forma de cacao silvestre, estando ademas obligados a producri excedentes agricolas para los misioneros (Idem).  Según Chiovoloni (1997) esto produjo “una alteracion del modelo productivo tradicional”.  En la epoca republicana y hasta fines del siglo XIX, el sistema de tributo se seguia manteniendo, “pagandose al Estado a través de cacao silvestre, vanilla, tabaco, incienso, copal, y café” pero la caceria y pesca seguian siendo parte fundamental de las practicas de vida tacana (CIPTA-WCS 2001).  

 

Epoca Extractivista (1870 a 1920)

 

Como ya habia occurido durante la “desenfrenada explotacion de la quina (1850-1860)” (CIPTA-WCS, 2001), este es una epoca de acelerada explotación del nuevo ‘El Dorado’, el caucho, un proceso que tendria severas consecuencias para los pueblos indígenas de la region.  Si bien aparentemente los Tsimanes se mantuvieron al margen de este proceso, los Tacanas y, en menor grado, los Mosetenes fueron recultados forzosamente para trabajar en la explotacion de la goma en el norte Amazonico de Bolivia (Idem).  Otro mecanismo para incorporar a los indigenas (y otros) a este perverso sistema de explotación goma era el ‘enganche’, un sistema de endeudamiento (‘habilito’) del cual dificilmente podian salir (Herrera et al, 2003).  Durante este periodo la region, que hoy es el Pilon Lajas, sufre un fuerte proceso de despoblamiento a raiz de traslado de grandes cantidades de población al norte amazonico y muerte por una serie de enfermedades en esa región (VSF 1999). 

 

El surgimiento de Rurrenabaque como un centro importante de tránsito y comercio con la ciudad de La Paz, se produce durante el auge de la quina y de la goma. En 1870 algunas familias de origen Tacana de San Buenaventura se establecieron en esta localidad, que se encontraba en la banda oriental del río Beni, frente a San Buenaventura.

 

Periodo de 1920 a fines de los 70s

 

Entre 1920 y 1940 se da la desarticulacion lenta y definitiva de la industria gomera y la reconocida Casa Suarez, conformandose, a partir de la reforma agraria (1953) un sistema campesino de explotacion de pequeñas barracas castañeras, en el cual participan algunos tacanas (Herrera et al 2003).  En la provincia Iturralde se establecen las primeras escuelas estatales en 1938, produciendo un proceso de erosion del idioma y cultura  (CIPTA-WCS, 2001).  Este es un periodo de fuerte aculturacion para los tacanas, quienes van asumiendo, por lo menos hacia fuera, una identidad ‘campesina’ (Chiovoloni, 1997).   

 

A partir de la década de 1940, se produce el auge de la ganadería beniana y las zonas comprendidas entre San Borja, Rurrenabaque y Reyes comenzando a cobrar un gran interés para la producción y comercialización del ganado hacia las zonas mineras y la ciudad de La Paz (Lehm et al. 1994), el ganado era enviado a las tierras altas en avion y a partir de los ochentas salia por caminos y carrereteras, hasta que en la misma decada esta ctivsad entro en crisis por la caida del precio de carne (VSF, 1999). 

 

A partir de 1950 aumentan las presiones de la sociedad karayana sobre los tacanas y los pueblos indigenas de la región y los recursos naturales que forman parte fundamental de sus estrategias de vida, produciendo la salida de algunos tsimanes de sus áreas tradicionales de ocupación, como el río Maniquí y su asentamiento en comunidades en la región del río Sécure y otros.  

 

 

Historia de la Colonización (1960-1987)

 

 

En el caso del Pilon Lajas la colonización empezo en los sesentas pero tuvo su auge entre la decada de los sesentas y 1985.  En realidad, el proceso de colonización se puede dividir en tres etapas, cada una con sus propias caracteristicas. 

 

Década de los sesentas

 

En los sesentas los primeros colonizadores altiplanicos llegaron a la region del Alto Beni en forma espontanea y en busca de mejores oportunidades (VSF 1999).  Este proceso se inicia en forma espontánea a mediados de la década principalmente con colonos de Caranavi y Alto Beni (Frias, 2004). Al iniciarse los primeros trabajos para abrir el camino entre Yucumo y Rurrenabaque, en 1978, el Instituto Nacional de Colonización (INC) encontro cuatro cooperativas que ya estaban asentadas en la zona (CESA 1985).   

 

1978-1980

 

A partir del año 1978 y en el marco de la Ley de Colonizacion, el INC promovio un ambicioso proyecto que se le dio el nombre del Proyecto de Colonizacion Rurrenabaque-Secure, el mismo que quedo reducido al Proyecto Rurrenabaque-Yucumo (CESA 1985; VSF 1999). Este proyecto oficial de colonización tiene como objetivo apoyar la colonización mediante apoyo material,  tecnico y creditos, siendo ademas organizado por núcleos y por fajas (Mapa 9) (VSF 1999).  Se había planificado que los asentamientos se realicen a partir de 1980, con familias colonizadoras de Alto Beni, sin embargo, ante el deterioro de las tierras dicha zona, algunos fueron ingresando a la región de Yucumo de manera espontánea y sin ninguna orientación (España et al.,1986 citado en CIDDEBENI, 1994).  En esta epoca se estima que ingresaron 100 familias colonas, que a fin de cuentas nunca recibieron apoyo del INC o el Estado (Idem).   

 

 

1983-1987

 

El proceso se acelero durante este periodo, facilitado por la concreción de los caminos entre Palos Blancos y San Borja (que se empalmó en 1976) y Yucumo-Rurrenabaque, que concluye finalmente en 1991 (VSF, 1999).  A partir del 1983, se produce una oleada significativa de colonos, debido a las sequías en el Departamento de Potosí y la relocalización de los mineros.  De los que ingresaron en este periodo el 76% eran de origen potosino, el resto siendo de La Paz y Oruro (CESA, 1985).  Un estudio realizado en 1985 identificó 763 familias colonas asentadas en la zona, el 44% de los cuales llegaron entre 1984 y 1985 (Ídem).  Posteriormente en 1987 existió una migración masiva a la zona y una progresiva estabilización de los colonos. A partir de ese año diferentes agencies de cooperación ingresan a trabajar en la zona con los colonizadores en capacitación y programas de crédito.

 

Para fines de este plan de manejo, lo mas relevante de los procesos de colonización es que, a partir de este momento histórico, en la RB-TCO Pilón Lajas y su área de influencia se introduce una nueva dinámica de uso y aprovechamiento de los recursos naturales, que un muchos ha incluido una explotación irracional o uso poco sostenible de estos recursos, como la explotación ilegal de madera mediante el motosierrismo (Pavez 1998; VSF 1999).  Por otra parte es importante subrayar que el avance y estabilización de fajas de colonización (Mapa 9) ha estado estrechamente vinculado la construcción y mejoramiento de caminos.

 

Mapa  SEQ Mapa \* ARABIC 9. Núcleos de colonización Formal en la zona de influencia de la RB-TCO Pilón Lajas

 

 

El Reconocimiento de los Derechos Indigenas y la Explotacion Maderera: 1990 a 2004

 

En la década de los ochentas se inician los primeros procesos de formación de estructuras organizativas entre los indígenas de las tierras bajas de Bolivia, formándose, entre otras, la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB) en 1989 (Herrera et al, 2003).  Entre las primeras acciones de estas organizaciones fue articular una serie de demandas territoriales, particularmente en el Beni.  Estas demandas dieron lugar a la “Marcha por el Territorio y la Dignidad”, una marcha que se inicia en julio de 1990 con indígenas moxeños del TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure), Bosque Tsimanes y otros lugares (CIDDEBENI, 1992).  Esta marcha, que después logro el apoyo de otros pueblos indígenas de oriente, tuvo como tuvo como principal logro una serie de Decretos Supremos emitidos entre 1991 y 1993 que, entre otros, reconocieron la demanda territorial del Pilón Lajas (DS 23111 de 1992), iniciando un proceso de cambio en las relaciones entre el Estado y los pueblos indígenas del oriente (Behrendt et al, 2002; Herrera et al, 2003). 

 

En un contexto internacional favorable para los pueblos indígenas y quizás parcialmente como consecuencia de la marcha de 1990, entre 1993 a 1997 el universo sociopolítico Boliviano fue rediseñado a través de una serie de políticas dinámicas sin precedente, que afectaron a los pueblos indígenas del oriente y, en gran medida, se vieron como particularmente positivos para este sector (ver el cuadro para un resumen de las principales leyes y decretos supremos implementados entre 1990 y 2000) (Behrendt et al, 2002). 

 

Mientras estos cambios en el esquema legal fueron pasos positivos y sustantivos, en muchos sentidos las identidades, culturas y derechos indígenas no han sido realmente reconocidos en la vida cotidiana y en  el sistema político. Por ejemplo hasta la fecha el nivel de avance en la titulación de las TCOs es muy baja y esta alrededor del 10% del área total demandado (Beneria, 2003).  Los niveles de marginalización, pobreza y discriminación de los pueblos indígenas siguen siendo altamente preocupantes.  Sin embargo, no cabe duda que los cambios políticos de los noventas representaron un gran logro para los pueblos indígena y permitido a los grupos indígenas participar en los gobiernos locales.

 

Cuadro 9: Leyes y Reformas Que Afectan a los Pueblos indígenas

 

Fechas

Ley o Decreto Supremo

Tema

Impacto

25-9-1990

DS 22611

Reconocimiento de los territorios Tsimane y multiétnico

Primer reconocimiento de los derechos territoriales de los pueblos indígenas.

11-8-1991

Ley 1257

Ratificación del convenio 169 de la OIT

Reconocimiento de los derechos socioculturales, humanos, políticos y territoriales de los pueblos indígenas.  

27-4-1992

Ley 1333

Ley del Medio Ambiente

Establece normas para la conservación de los recursos naturales. 

9-4-1992

DS 23111

Reconocimiento de la RB- Territorio Indígena Pilón Lajas

 

20-4-1994

Ley 1551

Ley de Participación Popular

Devolución de ciertas funciones del estado a los gobiernos municipales (descentralización).  Reconocimiento de organizaciones indígenas como OTBs. Creación de comités de vigilancia y mecanismos de participación en la gobernancia municipal. 

7-7-1994

Ley 1565

Ley de Reforma Educativa

Implementación de la educación bilingüe. Descentralización y democratización del sistema educativo y los procesos pedagógicos. 

12-8-1994

Ley 1615

Reformas a la Constitución Política del Estado

Reconocimiento de los derechos culturales, sociales, humanos y territoriales de los pueblos indígenas (Articulo 171).  Reconocimiento que Bolivia es una nación  multicultural y plurietnico (Articulo 1).

30-4-1996

Ley 1689

Ley de Hidrocarburos

Permite actividades hidrocarburiferas dentro de APs y TCOs. 

18-5-1996

Ley 1715

Ley del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA)

Reconocimiento del derecho indígena a Tierras Comunitarias de Origen (TCOs)

12-7-1996

Ley 1700

Ley Forestal

Establece normas para el uso sostenible y protección de áreas forestales. Reconocimiento de los derechos indígenas sobre áreas forestales dentro de las TCOs.

17-3-1997

Ley 1777

Código minero

Establece normas que regulan las operaciones mineras. 

2000

 

Estrategia Boliviana de Reducción de la Pobreza (EBRP)

Establece lineamientos para políticas nacionales de reducción de la pobreza. 

2000

Ley

Ley del Dialogo Nacional

Establece mecanismos para la distribución de fondos HIPC II a los municipios para la implementación de la EBRP. 

Fuente: Basado en Lema et al 2001

 

En el contexto de la gestión de la RB-TCO, entre 1990 y fines de los noventas se dio el periodo de auge de la presencia de empresas madereras con concesiones dentro de la RB-TCO, cuando operaban las empresas Berna Sucesores, Selva Negra, Yucumo, Forestal Ltda., Sagusa, Monte Redondo, Bella Vista, Ibabo y El Pino (VSF, 1999).  Durante esta epoca hubo frecuentes enfrentamientos entre la población local y estas empresas, a consecuencia del interés local en explotar la madera, que durante este periodo era la principal actividad económica en estos municipios, en vez de empresas externas (Pavez, 1998).  Finalmente a fines de los noventas la población local, con la ayuda de la Reserva, logra desalojar a las empresas madereras (Ídem). 

 

A nivel local, la explotación de madera involucraba a los colonos e indígenas, quienes eran y siguen siendo contratados como motosierristas, así como sectores de Rurrenabaque, Palos Blancos y San Borja.  En el caso de este ultimo municipio en los 90 se desarrollo un nuevo tipo de motosierrismo que no se dedica a producción maderera sino a obtener posesión de los árboles y forzar la venta de los mismos, un  sistema de explotación ilegal que emergió a partir de la caída de la producción de cocaína (pichicata) (Tecklin, 1997).

 

2.3.1. Inventario de sitios arqueológicos

 

Los restos arqueológicos (Mapa 10) encontrados en la RB-TCO son un reflejo de la ocupacion historica del area y un pontecial atractivo para el turismo en el presente.  Pinturas rupestres, petroglifos, piezas de cerámica, material lítico, yacimientos funerales en diferentes partes de la Reserva y su área de influencia señala que los grupos étnicos ocupaban las cuencas que bajan de la serranía del Pilón, tanto hacia el este, formando la cuenca del río Yacuma y parte del Maniqui, como al oeste, formando la cuenca del río Quiquibey (VSF, 1995).

 

Mediante estudios realizados en la zona se pudo determinar los sitios arqueológicos más importantes de la Reserva y su área de influencia (Cuadro 10). Para la descripción de estos sitios se los dividió en tres sectores (VSF, 1999):

 

a) Un recorrido de norte a sur en del río Beni puso en evidencia la presencia de importantes asentamientos prehispánicos situados en las terrazas altas, al pie de las serranías y en las quebradas de los afluentes del Beni.  Ademas destacó la existencia de abundantes sitios con arte rupestre.

 

b) La zona de colonización, a lo largo de la carretera Rurrenabaque – Quiquibey, es el lugar donde más sitios fueron encontrados.  Por ejemplo cuando la carretera fue construida a fines de los años setenta, varios montículos arqueológicos de gran escala fueron destruidos y la gente local dice haber visto muchos restos en ese entonces.  En esta zona restos arquelogicos siguen apareciendo hasta la fecha.   

 

c) En un recorrido entre la comunidad Alto Colorado y el arroyo Aguas Negras, afluente del Quiquibey, pocos sitios de interés arqueológico fueron encontrados.

 

 

Mapa  SEQ Mapa \* ARABIC 10. Lugares con estudios arqueológicos en la RB-TCO Pilón Lajas y área de influencia

 

 

Cuadro 10. Sitios arqueológicos de la RB-TCO Pilón Lajas y su área de influencia

 

Sitio

Ubicación

Complejidad

Avances de investigación

Estado de Conservación

Importancia

Rurrenabaque

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio habitacional

Múltiples hallazgos y registrado en prospecciones de Michel, Posnansky y Portugal.

Regular y malo. Disturbación antrópica.

Elaboración de historia cultural. Patrón de asentamientos en río Beni.

Turístico

Susi

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio de arte rupestre

Prospección arqueológica, documentación (Del Castillo, Michel, SIARB, Álvarez)

Bueno

Turístico.

Arroyo Sani

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio habitacional

Prospección (Michel)

Indeterminado.

Actividades agrícolas

Elaboración de historia cultural. Patrón de asentamientos en río Beni

Cabecera de Laguna

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio

Habitacional y de arte rupestre

Prospección de Michel

Indeterminado

Elaboración de historia cultural. Turístico.

Complejo San Miguel (Sitios San Miguel 1 2, 3. Comunidades Real Beni, Villa Alcira, Carmen Florida y San Miguel, Arroyo Bacua Trau)

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitios habitacionales, de arte rupestre y funerario

Prospección arqueológica y documentación de arte rupestre, excavaciones arqueológicas en San Miguel. (Del Castillo, Michel, Álvarez)

Regular y bueno y regular

Elaboración de historia cultural de la región

Patrón de asentamiento en río Beni. Estudios de uso de recursos en el pasado.

Turístico

Beu (1, 2, 3, 4)

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio de arte rupestre

Documentación de arte rupestre, prospección arqueológica (SIARB, Michel, Álvarez)

Bueno.

 (sitio Beu 3 casi desaparecido por erosión)

 

Turístico

Chepete

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio de arte rupestre

Documentación de petroglifos

Bueno

Patrón de asentamiento río Beni

Casa del Español

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitios habitacionales

Prospección arqueológica

Indeterminado

Patrones de asentamiento. Elaboración de historia cultural de la región

Cementerio Torewa

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio funerario

Prospección (Michel)

Malo. No pudo ser identificado

Elaboración de Patrón de asentamiento en río Beni.

Arroyo Torewa Chico

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio de Arte Rupestre

Prospección, documentación de arte rupestre (Del Castillo, Michel Álvarez,)

Regular.

Disturbación hídrica y antrópica.

Turístico. Patrón de asentamientos de Río Beni

Historia cultural.

Boca del Quiquibey

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio habitacional

Prospección  (Álvarez)

Indeterminado

Patrón de asentamiento río Beni y río Quiquibey. Historia cultural

Asunción

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio Habitacional

Prospección (Michel)

De bueno a regular

Patrones de asentamientos en río Beni y Quiquibey.

El Zanjon

Área de influencia de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio funerario y sitios habitacionales

Prospección (Michel)

Bueno

Elaboración de Patrón de asentamientos por la carretera Yucumo-Rurrenabaque. Turístico

Muchanes

Área de influencia de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio Habitacional, ruinas arquitectónicas

Prospección (Michel)

Deteriorado

Elaboración de historia cultural. Patrones de asentamientos de río Beni.

Arroyos (Chocolatal, Camuy, Cauchal, Santa Bárbara, El Palmar, Yacumita)

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio Habitacional

Prospección (Michel)

Regular y bueno

Elaboración de patrón de asentamientos por la carretera Yucumo - Rurrenabaque

Cabecera del Colorado

Dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio habitacional

Prospección (Michel)

Bueno

Elaboración de historia cultural. Turístico

Charal, arroyo Kerosene

Área de influencia de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio Habitacional

Prospección (Michel)

Indeterminado

Patrón de asentamientos río Quiquibey.

Arroyo Cascada

Área de influencia de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio de arte rupestre y habitacional

Prospección (Michel)

Indeterminado

Elaboración de historia cultura. Turístico.

Arroyo Cuquiria

Área de influencia de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitios habitacionales y funerario

Prospección (Ibarra y Querejazu)

Indeterminado

Turístico

Inicua 1 y 2

Área de influencia de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitios Habitacionales

Prospección (Michel)

Indeterminado

Elaboración de patrón de asentamientos de río Beni

Correré

Área de influencia de la RB-TCO Pilón Lajas

Sitio funerario

Prospección (Michel)

Indeterminado

Elaboración de patrón de asentamientos de río Beni

Fuentes: Elaboración propia basado en Michel (1996) del Castillo (1999), Alvarez (1999), WCS (2004)

 

 

2.3.2. Principales Características Históricas de la RB-TCO Pilón Lajas  y su Área de Influencia

 

Para los fines de este plan estratégico de manejo y la gestión de área, es de utilidad realizar un resumen de las principales características históricas, que se encuentra en el siguiente cuadro:

 

Cuadro 11: Principales características históricas de la RB-TCO Pilón Lajas

Época

Principales características

Características Generales

·         Existencia de diversas culturas y pueblos

·         Lugar de extracción y explotación de los recursos naturales

·         Lugar donde los indígenas se han cobijado de las presiones externas. 

·         Abundancia de flora y fauna

·         Lugar de frontera entre los territorios de diferentes grupos indígenas

Preincaico

·         Existencia de resto arqueológicos (pinturas rupestres, sitios funerarios, lugares habitacionales y otros)

·         Tacanas juegan un rol de intermediarios entre los Incas y las poblaciones indígenas de tierras bajas. 

·         Indigenas establecían sus asentamientos a lo largo de los ríos y arroyos, realizando un manejo del espacio a través de pequeños asentamientos, una alta movilidad de la población, una compleja agricultura de multicultivo.

época Colonial

·         Expediciones en busca del Gran Paititi, El Dorado o el Gran Mojos

·         En el caso de los tacanas, el principio de la época colonial fue un periodo tanto de resistencia como colaboración.

·         Indígenas colaboraban con la colonia para conseguir herramientas y otros bienes.

·         Entre 1693 y 1821 se fundan misiones en la región, produciendo cambios las practicas de vid de los indígenas. 

·         Pago de tributo la colonia y misiones

·         Para los tacanas fue un periodo de integración a la economía colonial y disminución poblacional debido a enfermedades.

1880-1920

·         Auge extractivista de goma y castaña

·         Tacanas y, en menor grado, Mosetenes son mano de obra forzada o de enganche para las actividades extractivistas.

1920-1960

·         Caída de la explotación gomera

·         Auge de la producción ganadera

·         Aculturación de los tacanas

1960-1978

·         Inicio de los procesos de colonización en la zona del Alto Beni

·         Tsimanes limitan sus contactos con el mundo exterior hasta, empieza la construcción de caminos y la colonización (setentas).  

1978-1990

·         Periodo de mayor auge de la colonización

·         construcción de caminos y políticas de estado facilitan y promueven la colonización

·         Introducción de nueva dinámicas de uso y aprovechamiento de los recursos naturales, que en gran medida no son sostenibles. 

1990-2004

·         Primeros reconocimientos de los derechos territoriales indígenas, incluyendo el Pilón Lajas

·         Reconocimiento de los derechos territoriales, culturales, humanos y políticos de los pueblos indígenas mediante una serie de reformas como la LPP, reforma educativa, reformas a la constitución política del estado y la ley INRA.

·         Segunda marcha indígena 1996

·         Poco avance real en cuanto a la implementación de políticas que benefician al sector indígena.  Por ejemplo poco avance del saneamiento y titulación de TCOs como Pilón Lajas 

·         Sigue existiendo un alto nivel de marginalización de la población indígena de tierras bajas

·         Entre 1990 y fines de los noventas fue el periodo de auge de la presencia de empresas madereras con concesiones dentro de la RB-TCO, con frecuentes enfrentamientos entre la población local y estas empresas. 

 

 

2.4. CaracteriSTICAS  SocioeconómicaS

En el análisis socio-económico de la región de Pilón Lajas tratamos de caracterizar los diferentes actores involucrados en la gestión de la RB-TCO a través de varios criterios y así contribuir a la construcción de una idea actualizada de la situación de estos actores.

 

En esta sección se presenta una síntesis de los siguientes aspectos: situación actual de los municipios, condiciones sociales y de infraestructura, características de la población, incluyendo aspectos culturales, organizativos, productivos, de uso y aprovechamiento de recursos naturales, relaciones entre actores locales, tendencias actuales en el uso de recursos naturales (uso forestal maderable y no maderable, turismo, cambios de uso y avance de la frontera agrícola) y saneamiento. 

 

2.4.1. Condiciones Sociales y Situación Actual de los Municipios

 

Antes de realizar una caracterización de los aspectos más sobresalientes de los municipios de la RB-TCO, es importante resaltar los aspectos que tienen en común.  A continuación presentamos un listado de estas características. Entre otros podemos enfocarnos en cuatro dimensiones compartidas por los municipios   

 

v      Altos niveles de pobreza

 

v      Falta de servicios y saneamiento básico

 

v      Mucha diversidad biológica

 

v      Inadecuados medios de comunicación

 

v      Practicas productivas y de manejo de los recursos naturales y productivos no sostenibles

 

v      Diversidad cultural

 

v      Caminos en mal estado

 

v      Instituciones de gobierno y de la sociedad civil son débiles

 

v      Falta capacitación del personal municipal y capacidades de gestión municipal

 

v      Bajos niveles de recursos financieros municipales y recursos propios

 

v      Existencia de instituciones de apoyo

 

v      Potencial eco turístico

 

v      Poco acceso a los mercados

 

v      Existencia de áreas forestales, minería y otros recursos naturales

v      Con la excepción de Rurrenabaque los PDMs no reflejan que la conservación y manejo sostenible de los recursos naturales sea una prioridad municipal.

 

Cuadro 12. Desarrollo Humano, Pobreza y Presupuesto en los Municipios de la RB-TCO Pilón Lajas

 

Rurrenabaque

San Borja

Palos Blancos

Apolo

Bolivia

Población total (Proyección 2005)

16.193

39.683

19.009

13.813

 

Tasa de crecimiento promedio anual de la población 1992-2001

4.44%

3.77%

3.0%

0.33%

2.2%

Valor IDH

0.627

0.613

0.604

0.552

0.672

Ranking Municipal de IDH

44

55

76

168

 

Pobreza (NBI)

82.5%

86.3%

90.5%

98.1%

58.6%

Ranking Municipal de NBI

96

121

154

245

 

Tasa total de analfabetismo

12.9%

20.5%

13.2%

31.2%

14%

Porcentaje de población rural

38.1%

43.7%

82.3%

84.0%

47.7%

Presupuesto Municipal 2003 en US$*

432565

1159332

472443 (14464)**

440718

 

Fuentes: INE 2001; INE 2004; Datos obtenidos de la Federación de Asociaciones Municipales. 

*El presupuesto municipal solo incluye recursos HIPC y de co-participación.  La conversión del presupuesto a dólares se hizo con la tasa de cambio actual de 8.04 bolivianos. 

**En el 2003 el Municipio de Palos Blancos solo logro invertir US$ 14464 del presupuesto disponible

 

Municipio de San Borja

 

San Borja se encuentra ubicado en la provincia General J. Ballivián del Departamento del Beni y es él más grande de los municipios, con una población casi el doble de los otros municipios.  Es un municipio de tamaño mediano y mayormente urbano con una población total de 34363 habitantes en el 2001 (ver cuadro 12), con solo el 43.7% de esta población ubicada en el área  rural (un porcentaje por debajo de la media nacional de 47.7%).  En el periodo intercensal (entre 1992 y 2001) la tasa anual de crecimiento de la población fue del 3.77%, que esta por encima de la media nacional (2.2%).  La incidencia de la pobreza en el Municipio es alta pero menor que la de los municipios paceños, con un 86.3% de la población con sus necesidades básicas insatisfechas.  El índice de desarrollo humano (0.613) esta por debajo del valor nacional (0.672) pero es mas alto que el de los municipios paceños (ver cuadro 12).  Dentro del Municipio los idiomas que se hablan son quechua, aymara, tsimane y castellano.    

 

En cuanto al aspecto educativo la situación en el municipio es deficiente. En 2002 se contaba con 92 unidades educativas (público y privadas) y un total de 344 docentes para 14505 alumnos, lo cual arroja una cifra alta de 42 alumnos por docentes (Sistema de Información Educativo 2003).  En el 2001 la tasa de analfabetismo alcanzaba el 20.5%, por encima de la media nacional de 14%, de los cuales 15.5% corresponde a hombres y 26.2% a mujeres (INE 2001).  En lo que respecta a salud la situación del Municipio en el 2001 era deficiente, se contaba con 4 establecimientos con un total de 33 camas y el personal de salud consistía de tan solo 24 personas (Ministerio de Hacienda 2001). 

 

Según la Federación de Asociaciones Municipales (FAM) en el 2003 el presupuesto municipal fue de aproximadamente US$ 1985130.  Del total de la inversión municipal para 2003 no se invirtió nada en apoyo para la producción, US$ 642266 fue para infraestructura, US$ 74118 para inversión multisectorial y el restante que equivale al 64% de la inversión (US$ 1268746) fue para lo social (salud, educación, saneamiento básico y otros).  Durante los 10 años de la participación popular este ha sido un patrón muy típico de inversión municipal.  En este caso es particularmente sorprendente la falta de inversión en apoyo a la producción.   

 

La actividad económica se centra en la producción pecuaria (principalmente ganadera) pero este es un municipio con alto potencial turístico debido a que existe gran diversidad biológica y cultural. Además de la RB-TCO, dentro de su jurisdicción se encuentran otras TCOs y áreas protegidas como el TICH (Territorio Indígena Chiman), la EBB (Estación Biológica del Beni) y parte del TIPNIS  (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure).  El Municipio también tiene vocación forestal, con una larga historia de actividad maderera legal e ilegal.

 

Municipio de Rurrenabaque

 

Rurrenabaque se encuentra en la Provincia Gral. J. Ballivián al nor-oeste del Departamento del Beni.  Es un municipio relativamente pequeño con una población total de 13668 habitantes en el 2001 del cual solo el 38.1% esta ubicada en el área  rural  (ver cuadro 12).  La tasa de crecimiento anual de la población es alta (4.44%) comparada con la de los otros municipios del área y la media nacional que para el 2001 era el 2.2%.  Este nivel tan alto de crecimiento nos sugiere que el municipio debe se receptor de migración poblacional.  Dentro del Municipio los idiomas que se hablan son quechua, mosetene, tsimane, tacana y castellano.    

 

La incidencia de la pobreza en el Municipio es del 82.5% de la población con sus necesidades básicas insatisfechas y es la mas baja de los cuatro municipios pero todavía muy por encima de la media nacional (58.6%).   Su índice de desarrollo humano (.627) es relativamente bueno y los coloca en el lugar 44 en el ranking nacional (ver cuadro 12). En cuanto al aspecto educativo, en 2002 contaba con solo 32 unidades educativas (públicas y privadas) y un total de 177 docentes para 5556 alumnos (Sistema de Información Educativo 2003).  Aun con estas deficiencias en las condiciones educativas, en el 2001 la tasa de analfabetismo alcanzaba un porcentaje bajo de solo el 12.9%, por de bajo incluso de la media nacional de 14%, de los cuales 8.6% corresponde a hombres y 18.2% a mujeres (INE 2001).  En lo que respecta a salud la situación del Municipio en el 2001 era muy deficiente, se contaba con un solo establecimiento que disponía de nueve camas, el personal sanitario alcanzaba a 21 personas (cinco de los cuales eran administrativos) (Ministerio de Hacienda 2001). 

 

Según la Federación de Asociaciones Municipales (FAM) en el 2003 el presupuesto municipal fue aproximadamente US$ 939165.  Del total de la inversión municipal para 2003 US$ 28110 fue para apoyo a la producción,  US$ 3500 para infraestructura, US$ 40000 para inversión multisectorial y el restante que equivale al 92.4% de la inversión municipal (US$ 867555) se invirtió en lo social (salud, educación, saneamiento básico y otros).

 

Este municipio parece ser uno de los mejores aliados que tiene la RB-TCO porque el ecoturismo es uno de sus principales fuentes de ingresos. Este hecho representa un cambio significativo en el enfoque de desarrollo del municipio, que históricamente se centro en el cuartoneo y la explotación maderera.  No obstante hoy en día la explotación forestal e incluso el cuartoneo ilegal siguen siendo una actividad económica importante en el municipio pero en menor grado que en el pasado.

 

Municipio de Apolo

 

Apolo se encuentra ubicado en la provincia Franz Tamayo al norte del Departamento de La Paz. Es un municipio relativamente pequeño y altamente rural con una población total de 13271 habitantes en el 2001 (ver cuadro 12), con el 84% de esta población ubicada en el área rural. En el periodo intercensal (entre 1992 y 2001) la tasa anual de crecimiento de la población fue casi cero (.33%) y muy por debajo de la media nacional (2.2%). La incidencia de la pobreza en el Municipio es muy alta con un 98.1% de la población con sus necesidades básicas insatisfechas, siendo también preocupante su índice de desarrollo humano (.552) que esta muy por debajo del valor nacional (.672) y de los otros tres Municipios a los que pertenece la RB-TCO (ver cuadro 12).  Dentro del Municipio los idiomas que se hablan son quechua, leco, mosetene, tsimane y castellano.    

 

El Municipio padece de una cobertura de servicios deficiente, puesto que solo el 7% de las viviendas dispone de energía eléctrica y el 15% e servicios de agua potable (Estudio Línea base Programa Madidi 2001).  En cuanto al aspecto educativo, en 2002 contaba con 76 unidades educativas (públicas y privadas) y un total de 248 docentes para 4832 alumnos (Sistema de Información Educativo 2003).  En el 2001 la tasa de analfabetismo alcanzaba el 31.2%, de los cuales 21.5% corresponde a hombres y 42.3% a mujeres (INE 2001).  En lo que respecta a salud la situación del Municipio en el 2001 era muy deficiente, se contaba con un solo establecimiento que disponía de nueve camas, el personal sanitario alcanzaba a 11 personas (cuatro de los cuales eran administrativos) (Ministerio de Hacienda 2001).  Dadas estas condiciones no nos debe sorprender que la cobertura de partos era solo del 5% y en general la cobertura del servicio sanitario llega al 6.19% (Estudio Línea base Programa Madidi 2001).  

 

La actividad económica se centra en la producción agropecuaria, en términos de área sembrada los cultivos de mayor importancia siendo café, maíz y arroz (PDM del Municipio de Apolo).  En cuanto a la producción pecuaria los animales de mayor importancia son gallinas, ovejas y vacas (Ídem).  La vocación económica del Municipio también es minera y forestal con más de 71500 hectáreas de uso forestal (PDM del Municipio de Apolo).  Gran parte del municipio son áreas de conservación y de manejo sostenible, debido a que además del Pilón Lajas las áreas protegidas Madidi y Apolobamba se encuentran dentro del municipio así como la TCO Lecos Apolo. 

 

Según la Federación de Asociaciones Municipales (FAM) en el 2003 el presupuesto municipal fue aproximadamente US$ 533630.  Del total de la inversión municipal para 2003 US$ 28110 fue de apoyo para la producción, US$ 3500 para infraestructura, US$ 40000 para inversión multisectorial y el restante que equivale al 92.4% de la inversión municipal (US$ 867555) se invirtió en lo social (salud, educación, saneamiento básico y otros).  Durante los 10 años de la participación popular este ha sido un patrón muy típico de inversión municipal. 

 

En los últimos años el municipio de Apolo ha sufrido crisis internas de gobernabilidad bastante agudas. Ha tenido varios cambios de alcaldes, y manejos financieros que provocaron el congelamiento de cuentas, paralizando prácticamente la implementación del POA 2003. La ineficacia en el funcionamiento de la alcaldía se ver reflejado en el hecho que en el 2000 los ingresos propios cayeron a 0 (Ministerio de Hacienda, 2003).   

 

Es importante resaltar que históricamente su relación con la RB-TCO Pilón Lajas ha sido escasa debido a las grandes distancias entre Apolo y Rurrenabaque y el hecho que el municipio tiene muy poca población ubicada dentro del área. Sin embargo en años recientes un miembro del concejo municipal viene participando el comité de gestión en forma bastante regular.

 

Municipio de Palos Blancos

 

Palos Blancos se encuentra ubicado en la provincia Sud Yungas del Departamento de La Paz.  Es un municipio relativamente pequeño y altamente rural con una población total de 16691 habitantes en el 2001 (ver cuadro 12), con el 82.3% de esta población ubicada en el área rural.  En el periodo intercensal (entre 1992 y 2001) la tasa anual de crecimiento de la población fue del 3%, un poco por encima de la media nacional (2.2%).  La incidencia de la pobreza en el Municipio es sumamente alta pero un poco menor al nivel de Apolo, con un 90.5% de la población con sus necesidades básicas insatisfechas, siendo también preocupante su índice de desarrollo humano (.604) que esta muy por debajo del valor nacional (.672) (ver cuadro 12).  Dentro del Municipio los idiomas que se hablan son quechua, aymara, leco, mosetén, tsimane y castellano.    

 

En cuanto a la educación, en 2002 contaba con 51 unidades educativas (publico y privadas) y un total de 241 docentes para 5964 alumnos (Sistema de Información Educativo 2003).  En el 2001 la tasa de analfabetismo alcanzaba el 13.2%, por debajo de la media nacional de 14%, de los cuales 5.7% corresponde a hombres y 23.7% a mujeres (INE 2001).  En lo que respecta a salud la situación del Municipio en el 2001 era deficiente, se contaba con doce establecimientos con un total de 22 camas y el personal de salud alcanzaba a 16 personas (Ministerio de Hacienda 2001). 

 

La actividad económica se centra en la producción agropecuaria, en términos de área sembrada los cultivos de mayor importancia siendo arroz, maíz, cacao y café (PDM del Municipio de Palos Blancos).  En cuanto a la producción pecuaria los animales de mayor importancia son gallinas, chanchos y ovejas (Ídem).  El Municipio también tiene vocación forestal, con una larga historia de actividad maderera legal e ilegal.  Gran parte del municipio son áreas de conservación y manejo sostenible, debido a que además del Pilón Lajas dentro del municipio se encuentra la TCO Mosetén. 

 

Las relaciones entre el municipio de Palos Blancos y la RB-TCO han sido dificultosas debido a la sobre posición con un área de 30000 hectáreas de aprovechamiento forestal al sur de la Reserva. Dicha área ha sido excluida del saneamiento de la TCO por parte del INRA.

 

Como en el caso de Apolo, en la anterior gestión el gobierno municipal funciono en su mínima expresión y con muchos conflictos políticos. En la anterior gestión las cuentas del municipio fueron congeladas debido a malos manejos. Los problemas de gestión y gobernabilidad en este municipio son claros si vemos la ejecución presupuestaria en 2003.  Para ese año el municipio disponía de US$ 321515 de fondos de co-participación y US$ 150927 de fondos HIPCII sumando esto un total de aproximadamente US$ 472443 del cual el municipio solo logro invertir US$ 14464 (es decir menos del 10%) (Ministerio de Hacienda 2003).  A esto se puede agregar el hecho de que entre 1998 y 2000 los ingresos propios del municipio fueron 0 (Ídem).

 

Condiciones de infraestructura en la RB-TCO Pilón Lajas (ver mapa 11)

 

Vias de comunicación.-

 

Actualmente, se puede acceder a la región que comprende Pilón Lajas a través de la ruta troncal denominada “Corredor Norte” (La Paz – Yucumo – Rurrenabaque – Reyes que llegará hasta Cobija), y desde el Beni por la ruta Trinidad – San Borja – Yucumo – Rurrenabaque.

 

Al interior de la Reserva no existe una red caminera oficial. Sin embargo, debido a la explotación maderera a la cual fue sometida la Reserva en años pasados se tiene registros de caminos y sendas que parten de la carretera hacia el interior de Pilón Lajas. En 1994 se identificaron al menos 15 accesos, de los cuales los más extensos se encontraban próximos a El Palmar (tramo Yucumo-Rurrenabaque) y otro hacia el valle del Quiquibey (tramo Cerro Pelado-Yucumo) (CIDDEBENI, 1994).

 

El acceso directo por vía aérea al área de Pilón Lajas se realiza por Rurrenabaque, donde se encuentra el principal aeropuerto de la Provincia Ballivián, en términos de número de vuelos y pasajeros, con respecto a los aeropuertos de las localidades de Reyes y San Borja. Al interior de la Reserva no existe pistas de aterrizaje.

 

Actualmente los cursos de agua más importantes de la Reserva (río Beni, río Quiquibey) son utilizados por comunarios indígenas y rescatistas, para sacar de Pilón Lajas y llevar a Rurrenabaque productos agrícolas, artesanías y paños de jatata principalmente.

 

Salud .-

 

Los servicios de salud al interior de la Reserva se limitan a un botiquín médico en algunas comunidades indígenas que en la mayoría de los casos no cuenta con medicinas. Dependiendo las campañas gubernamentales de salud, pueden llegar a entrar a las comunidades del río Quiquibey promotores de salud una a dos veces al año. En caso de enfermedades o accidentes graves la población que se encuentra en Pilón Lajas acude al hospital de Rurrenabaque o a los centros de salud de El Palmar o Yucumo. Sin embargo estos centros de salud generalmente cuentan con recursos humanos y económicos reducidos, y debido a que el abastecimiento no es regular, muchas veces carecen de estos.

 

Otro factor que debemos tomar en cuenta en cuanto a servicios de salud es que frecuentemente los pueblos indígenas no utilizan estos servicios, aun cuando tienen acceso a ellos, por razones culturales o la discriminación contra ellos (Behrendt et al 2002).

 

 

Educación.-

 

Con relación a la educación las condiciones en las comunidades del área son también deficientes. Las comunidades de Asunción del Quiquibey, Real Beni y Carmen Florida cuentan con infraestructura destinada a la educación. Es necesario mencionar que el equipamiento en estas escuelas no es el adecuado y que existe el problema de falta de transporte desde las comunidades más alejadas hacia estos centros educativos. Por el sector de la carretera, se cuenta con una escuela en Alto Colorado y otra en Puente Yucumo. La mayoría de los niños indígenas de comunidades asentadas cerca a la carretera asisten a escuelas ubicadas en las comunidades colonas.  Aun así la infraestructura existente en casi todos los casos esta en mal estado y las comunidades carecen de ítems para profesores. 

 

Otro problema que existe es la falta de implementación de educación intercultural bilingüe y una adecuada aplicación de la reforma educativa, siendo esto particularmente preocupante debido a que gran parte de la población Tsimane del área no habla castellano.

 

 

Mapa  SEQ Mapa \* ARABIC 11. Servicios básicos de salud y educación presentes en la RB-TCO Pilón Lajas y áreas circundantes

 

2.4.2. Demografía (Análisis Demográfico de la RB-TCO y su área de influencia)

 

 

Datos generales

 

En general los tsimanes han sido caracterizados como un pueblo itinerante y altamente móvil, que se desplaza en busca de recursos naturales y para visitar parientes (Ellis 1996; TCA, PNUD y FIDA 1998).  Sin bien desplazamientos de este tipo son característicos de este grupo étnico, es quizás un error considerarlos un pueblo itinerante particularmente dado que existe evidencia que en muchos casos sus asentamientos permanecen a lo largo del tiempo (Bogado 1989; Huanca 1999; Ellis 1996).  Históricamente los mosetenes también se han caracterizado por sus desplazamientos poblaciones pero en la actualidad evidencian una mayor tendencia a ser sedentarios que los tsimanes (Silva 1997; TCA, PNUD y FIDA 1998).  Históricamente los Tacanas han sufrido fuertes procesos de aculturación que, entre otros factores, se ve reflejado en patrones de asentamiento mayormente sedentarios (CIPTA-WCS 2002; Herrera et al 2002).

 

En el área existe una alta movilidad de la población indígena, un proceso que se caracteriza tanto por un desplazamiento temporal de individuos o familias como emigración permanente a otros lugares dentro o fuera del área. En ambos casos estos movimientos están frecuentemente vinculados al uso, aprovechamiento y acceso de los recursos naturales. Por otra parte para los tsimanes los procesos de movilidad constituyen una forma conciente de crear y formar relaciones de parentesco (Ellis, 1996). Los patrones de movilidad cambian a lo largo de la vida y las parejas jóvenes tienen mayor tendencia a ser móviles, sobre todo porque cuando se embaraza una mujer se va a vivir a la casa de sus padres hasta que nace el bebe. A veces se caracteriza a este grupo étnico como itinerante pero tanto en el Pilón como en otros lugares, sus comunidades, tienen 50 o mas años de existencia. Por este motivo, no es adecuado caracterizarlos como un pueblo itinerante. Si bien, desplazamientos de este tipo son característicos de los tsimanes, es quizás un error considerarlos un pueblo itinerante particularmente dado que existe evidencia que en muchos casos sus asentamientos permanecen a lo largo del tiempo (Huanca, 1999; Ellis, 1996).

 

Los tres pueblos indígenas experimentan procesos de desplazamiento temporal hacia otros lugares tradicionales de ocupación o donde tienen parientes (Covendo y Santa Ana en el caso mosetén, el Maniquí en caso tsimane y el área de Rurrenabaque para los tacanas). Actualmente se puede observar desplazamientos de mosetenes río arriba, (en realidad solo a las comunidades de Gredal y San Luis Grande como se puede ver en cuadro siguiente), la jatata es un motivo pero según los comunarios otro motivo son las tensiones internas generadas por la gestión del proyecto de ecoturismo MAPAJO y la falta de una distribución equitativa de los beneficios. En el informe de Silva (1996) para el plan de manejo ya se había identificado que debido a la falta de acceso a tierra y recursos naturales, las comunidades tsimanes de la carretera expulsan población hacia la zona de Ixiamas y también el Maniqui (donde esta ubicado el Territorio Indígena Chiman). Por otra parte, otra dinámica que se viene dando en esta zona , desde que se elaboró el anterior plan de manejo, es el desplazamiento de comunidades hacia el interior del área, como consecuencia de las presiones que sufren por parte de la población colona.

 

2.4.2.1. Población indígena

 

Como parte de la actualización de este plan de manejo, se logró censar a 25 comunidades indígenas dentro de la Reserva y su área de influencia. Según los resultados obtenidos la población indígena llega a un total de 1394 personas distribuidas en más de 238 familias. La comunidad indígena que mayor cantidad de personas presenta es la de Carmen Florida con el 15.9% del total de la población.

 

Haciendo un análisis de la evolución de la población indígena por asentamiento según censos realizados en años anteriores, se puede observar un leve aumento de población en ciertas comunidades.

 

Cuadro 13. Población y número de familias indígenas censadas por asentamiento

#

ASENTAMIENTO

1996(1)

2001([1])

2004

Familias

Población

Familias

Población

Familias

Población

1

2 de Agosto

-

-

-

-

5

30

2

Agua Clara

-

-

-

-

2

13

3

Alto Colorado

23

111

34

202

26

143

4

Asunción Quiquibey

15

99

-

181

17

106

5

Bajo Colorado

8

46

22

128

12

62

6

Bisal

2

9

-

-

3

14

7

Bolsón

3

26

-

-

4

29

8

Carmen Florida

19

99

-

144

36

193

9

Charque

-

-

-

-

5

25

10

Corte

3

12

-

-

3

25

11

Edén

-

-

-

-

10

40

12

Paraíso

-

-

-

-

5

34

13

Gredal

4

23

-

-

4

17

14

Motacusal

-

-

-

-

8

31

15

Pte Yucumo

7

71

-

-

16

94

16

Real Beni

-

-

-

88

8

54

17

Río Hondo

9

55

-

-

9

58

18

San Bernardo Quiquibey

9

48

-

-

5

26

19

San José

-

-

-

-

5

50

20

San Luis Chico

8

30

-

90

12

59

21

San Luis Grande

4

20

-

-

1

9

22

Sani

8

41

-

84

19

108

23

Santa Rosita

15

64

19

58

-

63

24

Tacuaral Bajo

16

79

-

-

18

81

24

Yacumita

6

55

-

-

5

30

 

TOTAL

249

1357

138

1299

238

1394

     

         

Cuadro de texto: Fuente: Elaboración Propia, (Troche,2004a)

  

 

 

Los totales obtenidos para cada censo no son comparables por la falta de datos en cada año, por que en esos años se censó asentamientos que no fueron tomados en 2004 y viceversa, o por la migración de comunidades indígenas a otras zonas.

 

Sin embargo es posible estimar la tasa de crecimiento anual y cambios de la población de algunas comunidades y asentamientos indígenas usando los datos de los dos censos que contienen los mismos asentamientos o comunidades en 1996 y en 2004 (Cuadro 14).

 

 

Cuadro 14. Población indígena censada en 1996 y 1994

ASENTAMIENTO

1996

2004

Tasa de crecimiento anual 

Familias

Población

Familias

Población

Alto Colorado

23

111

26

143

3.13%

Asunción del Quiquibey

15

99

17

106

0.85%

Bajo Colorado

8

46

12

62

3.82%

Bisal

2

9

3

14

5.8%

Bolsón

3

26

4

29

1.31%

Canaan

13

74

3

24

- 6.22%

Carmen Florida

19

99

36

193

7.7%

Corte

3

12

3

25

9.59%

Gredal

4

23

4

17

-3.73%

Pte Yucumo

7

71

16

94

3.53%

Río Hondo

9

55

9

58

0.61%

San Luis Chico

8

30

12

59

8.84%

San Luis Grande

4

20

1

9

- 6.46%

Sani

8

41

19

108

12.85%

Tacuaral Bajo

16

79

18

81

0.52%

Yacumita

6

55

5

30

- 6.91%

TOTAL

157

850

193

1052

2.31%

                        Fuente: Troche, 2004a

 

El resultado es una tasa de crecimiento anual del 2.31% que es muy por debajo de la calculada por Silva (1997) cuyo valor llegaba al 12.6% de crecimiento anual en el periodo inter-censal 1994–1996. Por otro lado, la tasa de crecimiento obtenida para estas comunidades está muy relacionada con la calculada para la población rural del Departamento del Beni  (2.09%) en el periodo inter-censal 1992-2001 y se encuentra por debajo de las tasas de crecimiento calculadas para las secciones de provincia en las que se encuentra la RB-TCO Pilón Lajas, con excepción de Apolo (San Borja: 3.77%; Rurrenabaque: 4.44%; Palos Blancos: 3.00% y Apolo: 0.33% (ver cuadro 12). En el caso de las comunidades tacanas de Carmen Florida y Sani se observa una tasa de crecimiento muy acelerado.   Los datos indican que el crecimiento en estas comunidades se atribuye mayormente a la inmigración de población colla y en menor grado de poblacion camba del pueblo de Rurrenabaque. 

 

En cuanto a la densidad poblacional de la RB-TCO Pilón Lajas, hablando estrictamente de los asentamientos y/o comunidades dentro de la reserva (véase Mapa 12) se obtuvo una densidad de 0.2 habitantes/km2, la cual es relativamente baja en comparación a los valores de densidad obtenidos para las provincias que comprenden la Reserva (Sud Yungas: 11,0 h/km2; Franz Tamayo: 1.16 h/km2 y José Ballivián: 1.69 h/km2).

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Elaboración Propia basados en, Cartagena, 2004; Datos de campo WCS 2004,

Mapa  SEQ Mapa \* ARABIC 12 Ubicación de comunidades dentro de la RB-TCO Pilón Lajas

 

 

Tamaño de las comunidades

 

En la figura 4 se puede ver la variación en el tamaño de las comunidades. Con estos datos se obtuvo que el promedio de una comunidad es de 50.4 personas con una desviación promedio de 35.3. Estos resultados son similares a los obtenidos por Silva en 1996 (50 habitantes y una desviación promedio de 33.9).

 

También puede apreciarse que la mayor frecuencia de asentamientos en el año 1996 estaba en el grupo de 41-60 habitantes, mientras que en la actualidad la mayor frecuencia de asentamientos se encuentra en el grupo de 21 y 40 habitantes. Al igual que el anterior censo las cuatro comunidades más grandes se encuentran al interior de la Reserva.

 

Con la excepción de Alto Colorado (143 personas en 2004), vemos que las comunidades mas grandes son principalmente Tacanas y Mosetenes (Real Beni, Sani, Carmen Florida, Asunción del Quiquibey), pueblos indígenas que tienden a tener patrones de asentamiento mas estables (Balza, 1998).  Las comunidades Tsimanes del Río Quiquibey evidencian un típico patrón de ocupación del espacio de pequeños y dispersos asentamientos (Ídem), siendo este probablemente una forma tradicional de acceder a los recursos naturales sin sobre explotarlos.  En la zona de la carretera Rurrenabaque-Yucumo el tamaño relativamente grande de algunas comunidades (Alto Colorado, Bajo Colorado, Puente Yucumo) evidencia cambios en los patrones de asentamiento probablemente a consecuencia del contacto con la población colona y la economía de mercado (Balza, 1998; Silva 1997). 

 

Cuadro de texto: Fuente: Silva 1997
Cuadro de texto: Fuente: Troche 2004a

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 4. Frecuencia del tamaño de comunidades indígenas  en la RB-TCO Pilón Lajas (Censos 1996 y 2004)

 

 

Composición de la familia

 

En términos étnicos existen ciertas diferencias marcadas en cuanto a los patrones de organización social de las familias.  Los mosetenes tienden a vivir en familias extendidas, formados por varias familias nucleares e unidas por el parentesco y la reciprocidad (Balza 1998; Huanca 1999; Ellis 1998).  Los tsimanes igualmente se organizan en familias extendidas, compuestas por un máximo de tres familias nucleares.  Entre estas familias extendidas existen lazos de parentesco, “dando la impresión de que se trata de una gran familia cuyos miembros están dispersos a lo largo del río.” (Balza 1998: 23).  En cambio entre los tacanas encontramos una mayor tendencia a vivir en familias nucleares.      

 

La población censada está agrupada en 238 familias con un tamaño promedio de cada familia de 5.7 miembros. La mayor frecuencia de individuos por familia es de 5 personas seguido por familias de 3 miembros. La figura 5 muestra la distribución de familias por tamaño en ambos censos.

 

  

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

Figura 5. Tamaño de familias indígenas en la RB-TCO Pilón Lajas (Censos 1996 y 2004)

 

 

Como se puede apreciar en la figura anterior, existe una leve tendencia a la disminución de familias numerosas. En 1997 se obtuvo que el mayor porcentaje de población se concentraba en familias de 7 miembros y presentaba una distribución normal. Por el contrario en el censo 2004 se puede observar una leve tendencia de una distribución Poison, lo cual indica que la concentración de la cantidad de familias en las comunidades se presenta en familias menos numerosas.

 

En cuanto a la composición de las familias, aquellas que son nucleares agrupan el 81% de la población, las familias extensas son el 15% de la población y el 4% cae en la categoría de otros. Estos resultados muestra una disminución de las familias extensas con relación al censo de 1996 cuyo resultado fue del 28% y un incremento en el porcentaje de familias nucleares (71% anterior censo) y otra categoría (1% anterior censo).  Estos datos arrojan evidencias que, entre los Tsimanes y Mosetenes, los patrones tradicionales de organización social familiar, que fueron descritos al principio de esta sección, están siendo erosionados, ya que actualmente existe un alto porcentaje de familias que se identifican como nucleares.  

 

Distribución de la población por edad y sexo

 

El análisis de la distribución por sexo (cuadro 15), muestra que el 47.6% de la población censada son mujeres, este dato es un poco mas elevado con relación al obtenido para la zona rural del Beni en el censo 2001 (44.3%) y para el censo indígena de 1996 (44.9%).

 

Cuadro 15. Distribución de la población por sexo y comunidad

Comunidad

Numero

En Porcentaje (%)

Mujeres

Hombres

Mujeres

Hombre

Total

2 de Agosto

10

20

33.3

66.7

100

Agua Clara

7

6

53.8

46.2

100

Alto Colorado

73

70

51.0

49.0

100

Asunción del Quiquibey

51

55

48.1

51.9

100

Bajo Colorado

28

34

45.2

54.8

100

Bisal

7

7

50.0

50.0

100

Bolsón

14

15

48.3

51.7

100

Carmen Florida

87

106

45.1

54.9

100

Charque

10

15

40.0

60.0

100

Corte

12

13

48.0

52.0

100

Eden

18

22

45.0

55.0

100

El Paraíso

11

23

32.4

67.6

100

Gredal

7

10

41.2

58.8

100

Motacusal

15

16

48.4

51.6

100

Pte  Yucumo

58

36

61.7

38.3

100

Real Beni

24

30

44.4

55.6

100

Rio Hondo

32

26

55.2

44.8

100

San Bernardo

9

17

34.6

65.4

100

San José

25

25

50.0

50.0

100

San Luís Chico

26

33

44.1

55.9

100

San Luís Grande

4

5

44.4

55.6

100

Sani

53

55

49.1

50.9

100

Tacuaral Bajo

38

43

46.9

53.1

100

Yacumita

14

16

46.7

53.3

100

            Fuente: Troche, 2004a

 

El análisis de distribución de la población por sexo y edad (cuadro 16) muestra que el 51.4 % de la población censada tiene menos de 16 años. La población a partir de los 46 años es reducida (7.9% del total). Los porcentajes obtenidos de población según el rango etáreo coinciden con los encontrados en el censo de 1996.

 

Cuadro 16. Distribución de la población por rango etáreo y sexo

Rango etáreo

Numero de personas

Proporción acumulada (%)

Hombres

Mujeres

Total

Hombres

Mujeres

Total

< 5 años

150

168

318

20.8

25.0

22.8

6-15 años

198

201

399

48.2

54.8

51.4

16-25 años

156

117

273

69.8

72.3

71.0

26-35 años

78

74

152

80.7

83.4

82.0

36-45 años

79

63

142

91.5

92.8

92.1

46-55 años

23

28

51

94.7

96.9

95.8

56-65 años

18

6

24

97.3

97.8

97.5

>65 años

20

15

35

100

100

100

TOTAL

721

673

1394

 

            Fuente:  Troche, 2004a

 

Se observa que más de la mitad de la población femenina se encuentra por debajo de los 16 años. La población censada, presenta una distribución de pirámide poblacional con una base ancha y en forma de cono, lo cual hace que se clasifique como una pirámide poblacional rítmica, con equilibrio evidente entre los sexos y distribución normal de los números correspondientes a cada grupo de edades.

 

Dentro de las etapas en la evolución demográfica la población indígena de la Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen Pilón Lajas se encuentra en la etapa inicial de la transición demográfica, la cual se caracteriza por alta natalidad y disminución progresiva de la mortalidad (por mejores condiciones sanitarias).

 

Composición étnica de la población

 

Según el concepto de auto-identificación utilizado en el censo (preguntando al encuestado a que etnia pertenece o se identifica) y por los resultados obtenidos (cuadro 17) se puede mencionar que aparte de tsimanes y mosetenes se encuentra población Tacana, y en menor porcentaje, personas que se auto identifican como quechua, aymara, camba, lecos, yuracare, etc., que para fines prácticos en el análisis fueron considerados como “Otros”.

 

Cuadro 17. Composición étnica por comunidad

              Etnias

 

Comunidades

Tsimanes

Mosetenes

Tacanas

Otros

# Pobladores

%

# Pobladores

%

# Pobladores

%

# Pobladores

%

2 de agosto

30

100%

-

-

-

-

-

-

Agua Clara

13

100%

-

-

-

-

-

-

Alto Colorado

133

94%

8

5.6%

-

-

2

0.4%

Asunción

75

70.8%

28

26.4%

-

-

3

2.8%

Bajo Colorado

61

98.4%

1

1.6%

-

-

-

-

Bisal

14

100%

-

 

-

-

-

-

Bolsón

29

100%

-

 

-

-

-

-

Carmen Florida

24

12.5%

1

0.5%

128

66.3%

40

20.7%

Charque

-

-

25

100%

-

-

-

-

Corte

25

100%

-

 

-

-

-

-

Edén

40

100%

-

 

-

-

-

-

El Paraíso

-

-

32

94.2%

1

2.9%

1

2.9%

Gredal

-

-

15

88.2%

-

-

2

11.8%

Motacú sal

24

77.4%

7

22.6%

-

-

-

-

Pte Yucumo

94

100%

-

 

-

-

-

-

Real Beni

-

-

-

 

26

48.2%

28

51.8%

Río Hondo

58

100%

-

 

-

-

-

-

San Bernardo

26

100%

-

 

-

-

-

-

San José

50

100%

-

 

-

-

-

-

San Luis Chico

59

100%

-

 

-

-

-

-

San Luis Grande

-

-

9

100%

-

-

-

-

Sani

5

4.6%

5

4.6%

32

29.6%

66

61.2%

Santa Rosita

63

100%

 

 

 

 

 

 

Tacuaral Bajo

81

100%

-

-

-

-

-

-

Yacumita

30

100%

-

 

-

-

-

-

TOTALES

934

67.0%

131

9.4%

187

13.4%

142

10.2%

            Fuente:  Troche, 2004a

 

Es clara la dominancia de la etnia tsimane (67.0%) en toda la TCO, seguida de una importante población tacana (13.4% del total de la población). Esta dominancia tsimane también se encuentra reflejada en que, más del 79% de comunidades censadas presentaba población que pertenecía a la etnia tsimane. El 56% de las comunidades (14) presenta solo población tsimane. En el caso de la etnia mosetene, solo se encuentran 2 comunidades (8 %) en las que no vivan personas de otras etnias. Finalmente, el 36% de las comunidades censadas (9) presentan poblaciones que pertenecen a dos o más etnias. Es importante hacer notar que existe un incremento de mezcla étnica en comunidades dentro de la RB-TCO Pilón Lajas, como se observa en las comunidades de Sani y Real Beni., aunque incluso en otras comunidades (Gredal y comunidades por la carretera) se están produciendo matrimonios inter-étnicos entre collas e indígenas y con otros grupos indígenas (por ejemplo lecos y yuracare).  

 

En términos de relaciones étnicas un fenómeno importante y cada vez mas común son los matrimonios interétnicos, que mayormente son con personas de origen andino o entre los pueblos indígenas locales. Por ejemplo en el caso del Gredal los matrimonios iterétnicos son mas bien entre lecos y mosetenes. Actualmente existe una variedad de tipos de casos interétnicos y en total se identificaron 23 diferentes categorías étnicas o de mezcla étnica.

 

Cuadro 18. Etnias, su población y distribución por sexo

Etnia

Población

Total

Hombres

Mujeres

Relación por etnia (%)

Hombres (%)

Mujeres (%)

Total (%)

Tsimane

934

465

469

49.8

50.2

100

Mosetene

131

72

59

55.3

44.7

100

Tacana

187

106

81

56.7

43.3

100

Otras

142

75

67

52.8

47.2

100

Total

1394

718

676

 

     Fuente:  Troche, 2004a

 

Como se observa en el cuadro anterior la superioridad numérica de individuos del sexo masculino es general para todas las etnias con excepción a la Tsimane cuya inferioridad de individuos del sexo masculino es del 0.2%. La relación porcentual encontrada entre hombres y mujeres de las etnias censadas es casi la misma a la presentada por el INE para el área rural de la provincia José Ballivián del Departamento del Beni (H=55.7%; M=44.3%).

 

Distribución Geográfica de la Población Indígena

 

En términos demográficos es importante realizar un análisis de la distribución espacial. 

En el cuadro 19 observamos que la etnia con mayor porcentaje de población que se encuentra fuera de la RB-TCO Pilón Lajas es la Mosetene (25.2%) y por otro lado la población Tacana se encuentra casi en su totalidad dentro de la Reserva. En cuanto a la etnia Tsimane presenta un importante número de población fuera de Pilón Lajas, la cual se encuentra mayormente en las comunidades Bajo Colorado y Tacuaral Bajo, en las zonas de ocupación de Yucumo y carretera Rurrenabaque respectivamente.  Aunque estas comunidades están, en muchos casos, rodeadas por colonos, en gran medida se mantienen ubicadas fuera del área por las fuertes relaciones que existen con parientes Tsimanes en las comunidades del Río Maniqui, dentro del Territorio Indígena Chiman (TICH).

 

Cuadro 19. Distribución étnica dentro y fuera de la RB-TCO Pilón Lajas

 

Tsimane

% Pob Tsimane

Mosetene

% Pob Mosetene

Tacana

% Pob Tacana

Otros

% Pob Otro

Dentro

716

76.7%

98

74.8%

186

99.5%

141

99.3%

Fuera

218

23.3%

33

25.2%

1

0.5%

1

0.7%

TOTAL

934

 

131

 

187

 

142

 

Fuente: WCS, 2005

 

Una comparación de los datos actuales y los del censo realizado en 1996 (Silva, 1997) nos muestra que existe un cambio dramático en cuanto al porcentaje de población indígena que vive dentro de los limites de la RB-TCO Pilón Lajas.  En 1996 aproximadamente 50% de esta población se encontraba asentada dentro de los limites  (VSF, 1999) pero en la actualidad esta cifra ha aumentado al 84.3%, un cambio significativo parece ser consecuencia de que los tsimanes buscan alejarse de las presiones de los colonos.

 

Cuadro 20. Distribución de población indígena por zonas de ocupación[2]

Zona de Ocupación

Población

Dentro de la RB-TCO

Fuera de la RB-TCO

Área de Yucumo

508

446

62

Río Beni

486

486

 

Alto Quiquibey

179

179

 

Carretera RBQ

221

64

167

TOTAL

1394

1175

219

% DE LA POBLACION

100

88.3

11.7

Fuente: WCS, 2005

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Elaboración propia basada en VSF (1999)

Mapa 13 Zonas de asentamiento de comunidades indígenas de la RB-TCO Pilón Lajas

 

La mayor concentración de población Tsimane se encuentra en la zona de ocupación de Yucumo (probablemente por los lazos de parentesco con los Tsimanes del TICH).  En el Alto Quiquibey y la zona de la Carretera cerca de Rurrenabaque, la mayoría de la población es Tsimane.   Cerca del 50% de la población Mosetene vive en las comunidades del Río Beni (esta zona incluye la comunidad de Asunción que es de mayoritariamente de esta etnia) y el resto se encuentra disperso en las otras tres zonas.  Los Tacanas se concentran mayormente en las comunidades de Carmen Florida, Real Beni y Sani en la zona de ocupación del río Beni.   

Cuadro 21. Distribución étnica según zona de ocupación

Zona de Ocupacion

Tsimane

% Pob Tsimane

Mosetene

% Pob Mosetene

Tacana

% Pob Tacana

Otro

% Pob Otro

Area de Yucumo

490

52.6%

16

12.2%

-

-

2

1.4%

Rio Beni

104

11.1%

59

45.1%

186

99.5%

137

96.5%

Alto Quiquibey

153

16.3%

24

18.3%

-

-

2

1.4%

Carretera Rurrenabaque

187

20.0%

32

24.4%

1

0.5%

1

0.7%

TOTAL

934

100.0%

131

100.0%

187

100.0%

142

100.0%

Fuente: WCS, 2005

 

 

 Distribución de la población según idioma

 

Como parte de la aproximación para definir la pertenencia a un determinado grupo étnico se realizó un análisis con base a los idiomas nativos. Sin embargo, al igual que en el trabajo realizado por VSF (1995), sabemos que esta característica no es la única que define una etnia.

 

Cuadro 22. Distribución de la población según idiomas

Idioma

# de Personas

Repartición en Porcentaje (%)

Total

Mujeres

Hombres

Total

Mujeres

Hombres

Sólo Castellano

237

112

125

20.9

20.6

21.2

Sólo Tsimane

375

203

172

33.1

37.4

29.2

Sólo Mosetene

8

5

3

0.7

0.9

0.5

Castellano + Tsimane

381

172

209

33.7

31.7

35.5

Castellano + Mosetene

87

37

50

7.7

6.8

8.5

Castellano + Tacana

4

1

3

0.4

0.2

80.5

Castellano + Quechua

6

3

3

0.5

0.6

0.5

Castellano + Aymara

15

3

12

1.3

0.6

2.5

Castellano + Tsimane + Otro

19

7

12

1.7

1.3

2.0

N/S

63

-

-

-

-

-

TOTAL

1394

633

698

100

100

100

Fuente:  Troche, 2004a

 

Para este análisis se considero solamente la población mayor a 2 años. Esta es la edad en la que la mayoría de los niños aprenden a hablar.

 

De manera global, se observa que un tercio de la población habla solo Tsimane, seguido de otro tercio que es bilingüe que habla castellano y Tsimane. Si agrupamos al castellano y al Tsimane como los idiomas más hablados en la región de la RB-TCO Pilón Lajas, tenemos casi el 88% de los pobladores que hablan uno o los dos idiomas. Por orden de importancia, según el número de personas que hablan el idioma, aparte de los ya mencionados tenemos el Mosetene, aymará, quechua y tacana.

 

La gran cantidad de población que habla solamente Tsimane podría ser explicada por el grupo de edad distribuido desde los 2 años hasta los 5 años (antes de entrar a la escuela), en el cual los niños aprenden el idioma nativo y recién a partir de la escolarización (cuando pueden acceder a ella) los niños aprenden el castellano.

 

Otra observación es que la proporción de mujeres que no hablan castellano es mayor a los hombres lo cual probablemente se puede atribuir al hecho que las mujeres tienen todavía un rol principalmente dentro de la familia mientras que el hombre se ocupa de las relaciones fuera del hogar.

 

 Distribución de la población étnica según nivel de instrucción

 

Los datos muestran que la proporción de hombres (31.2%)  que saben leer y escribir es mayor a la de mujeres (23.7%), de igual manera la proporción de hombres  que no saben leer ni escribir (21.4%) es menor a la de mujeres (23.7%).

 

Cuadro 23. Distribución de la población étnica según el nivel de instrucción

Etnia

# de Personas

Promedio de curso estudiado

Saben leer

No saben leer

Total

Hombres

Mujeres

Total

Hombres

Mujeres

Tsimane

254

137

117

374

179

195

3ro de primaria

Mosetene

59

40

19

29

9

20

4to de Primaria

Tacana

138

80

58

18

10

8

6to de Primaria

Otras

95

53

42

27

14

13

3ro de Primaria

Total de la población en edad de escolarización n = 994

546 (54.9%)

310 (31.2%)

236 (23.7%)

448 (45.1%)

212 (21.4%)

236 (23.7%)

 

Fuente:  Troche, 2004a

 

La etnia tacana presenta el mayor promedio de curso estudiado, esto se refleja en el porcentaje de población, entre etnias, que sabe leer y escribir (88.5% de la población Tacana) y la menor proporción de analfabetismo (11.5%). Por otro lado la etnia que menor proporción de pobladores que saben leer y escribir es la etnia Mosetene con 54.6% de su población.

 

El fenómeno del nivel de instrucción esta muy relacionado con la distancia del centro poblado a la escuela más cercana, además de la disponibilidad de medios y recursos para llegar a la escuela. Por lo tanto los asentamientos Tsimanes, los cuales se encuentran muy alejados de los centros urbanos, tendrán mayores dificultades para acceder a los servicios escolares, disponibles en la zona.

 

  Distribución de la población según lugar de nacimiento y grupo etario

 

Se realizó un análisis considerando el lugar de nacimiento de la población. A partir de este análisis se puede inferir ciertos patrones de migración hacia el área de la reserva Pilón Lajas, por ejemplo en el cuadro 24 se observa que el mayor porcentaje de población que migró y que actualmente se encuentra en algunas de las comunidades de la Reserva proviene de otras comunidades fuera de la TCO (17.2%). El gran porcentaje de población que aún permanece en la comunidad donde nació (41.7%) son personas que pertenecen al grupo etario de 0 a 10 años, cuya mayoría aún viven con los padres. También es interesante observar que a mayor edad  existe una tendencia a migrar fuera de la comunidad de origen, demostrado por el bajo número de adultos (grupo 31-40 años, 41-50 años y >50 años) que aun permanecen en sus comunidades.

 

 

Cuadro 24. Distribución de la población por edad según lugar de nacimiento

    Lugar de             origen

Grupo

Etario

En la misma comunidad

Otra comunidad de la TCO

Otra comunidad fuera de la TCO

Rurrena-baque

Río Maniqui

Dpto de La Paz

Otro

TOTAL

(%)

0-10 años

312

50

56

56

15

3

3

504

42.5%

11-20 años

102

42

46

31

16

17

5

259

21.8%

21-30 años

40

20

37

6

19

18

6

146

12.3%

31-40 años

21

12

37

20

18

24

3

135

11.4%

41-50 años

8

8

15

9

13

10

3

66

5.6%

> 50 años

3

4

12

7

25

22

3

76

6.4%

TOTAL

495

136

203

129

106

94

23

 

 

(%)

41.7%

11.5%

17.2

10.9%

8.9%

7.9%

1.9%

 

 

Fuente: Elaboración propia, basado en Troche 2004 a

 

Por otro lado también se puede observar una importante proporción de personas nacidas en el área de la reserva (53.2%).  La mayor parte de la población que nació fuera de alguna de las poblaciones demandantes de la TCO Pilón Lajas, proviene de otras comunidades cercanas al río Maniquí  (8.5%) y poblaciones indígenas asentadas cerca de la carretera Yucumo-Rurrenabaque.

 

Un análisis específico sobre la población Tsimane de su distribución según el lugar de origen se presenta en el siguiente cuadro. En el mismo se observa que existe una tendencia de que a mayor edad, un mayor porcentaje de población que no permanece viviendo en su lugar de origen.  Este patrón esta vinculado a por lo menos tres factores, el uso tradicional de múltiples áreas agrícolas y de aprovechamientos de recursos naturales, desplazamientos para formar alianzas matrimoniales y la disminución del acceso a los recursos naturales, como resultado, en gran medida, de los impactos de la presencia colona (Balza 1998; Silva 1997). 

 

Cuadro 25. Distribución de la población étnica según lugar donde viven

Datos para Población Tsimane

< 20 años

%

> 20 años

%

Total

Viven fuera de lugar de origen

223

44.8%

275

55.2%

498

Viven en lugar de origen

312

83.6%

61

16.4%

373

Fuente: WCS, 2005

 

 

Natalidad-Mortalidad

 

En las características de natalidad y mortalidad se obtuvo que el promedio de embarazos por cada mujer en las comunidades indígenas asentadas en la RB-TCO Pilón Lajas y áreas de influencia es de 4.6 hijos. También se determinó que de un promedio de 1000 niños nacidos vivos mueren 116 hasta el primer año de vida, esta cifra nos da una tasa de mortalidad infantil del 10.8%, lo cual es una cifra muy alta en el contexto nacional e internacional.

 

Dividiendo el año en dos épocas marcadas por la estacionalidad de lluvias, se puede mencionar que la época seca (abril-septiembre) presenta el mayor porcentaje en eventos de fallecimiento infantil (55.6%) especialmente en el mes de Agosto. La época lluviosa presenta un porcentaje de 44.4%  y el mes con mayor proporción de fallecimientos registrados fue en el mes de Diciembre.

 

 

Cuadro de texto: Fuente: Troche, 2004a
 

 

                                

 

Figura 6. Motivos de fallecimiento infantil

 

Realizando un análisis por clases de edades se observa que la clase de edad comprendida entre los 0 y 1 año de edad es la que mayor cantidad de fallecimientos presenta, siguiéndole la clase comprendida entre 2 y 4 años. Esto hace pensar que la atención médica necesaria materno-infantil para estas comunidades indígenas es muy limitada o no existe en algunos casos Los datos levantados el 2004 (Troche 2004a) indican que el mayor motivo de muerte infantil en estas comunidades es el aborto seguido de muertes causadas por fiebre.

 

2.4.2.2. Población Colona

 

Existen muchas diferencias numéricas entre los censos realizados por VSF en 1996 y el INE del 2001 con relación a los nombres de poblaciones asentadas en la zona de influencia de Pilón Lajas. Para el censo de 1996 se incluyeron en la muestra censal a 83 poblaciones y asentamientos colonos distribuidos en ocho centrales. Por otro lado el número de poblados identificados en la zona de influencia para el presente análisis en el censo nacional llevado a cabo por el INE muestra un numero igual (83) de poblaciones. Realizando una comparación en los nombres de las poblaciones entre los dos censos tenemos que solo 27 coinciden (ver Mapa 14), dejando 56 comunidades para el censo de 1996 y otro tanto similar para el 2001 sin ningún parámetro de comparación.

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuadro de texto: Fuente: Troche, 2004b
 

 

 

 

 


 

Mapa 14. Mapa de poblaciones comunes a los censos 1996 y 2001

 

 

Cuadro 26. Población y número de familias colonas censadas en 1996 y 2001

Fuente:  Elaboración propia basada en Silva (1997), INE (2001)

 

 

En las 25 comunidades coincidentes entre los censos (1996-2001) existe un crecimiento medio anual de 14.64%. Esta tasa de crecimiento es muy elevada con relación a las tasas de crecimientos a nivel departamental (La Paz = 2.29%, Beni = 2.94) (INE, 2004) y municipales de la zona (Apolo = 0.33%, Palos Blancos = 3%, San Borja = 3.77% y Rurrenabaque = 4.44%) (INE, 2004).

 

Realizando un análisis del total de la población censada en 1996 y 1997 podemos observar (cuadro 27), que existe un crecimiento de casi tres veces la población entre periodos censales. Este crecimiento acelerado y continuo que se presenta puede deberse a muchos factores sociales y culturales de contexto Nacional. Como menciona Frías (2004) los procesos y tendencias de ocupación del espacio, en la zona de la carretera considerada para el presente análisis (Inicua-Rurrenabaque) obedecen a factores estructurales, entre los que se destacan las migraciones de poblaciones del occidente del país debido a sequías en varias regiones del altiplano, el desempleo en los centros urbanos más importantes como La Paz y el incremento de incentivos para la producción en la región.

 

Cuadro 27. Población total en los censos de 1996 y 2001

 

Tipo de Población

Censo 1996

Censo 2001

Población de comunidades comunes

1614

3198

Población de comunidades no comunes

1887

5039

TOTAL

3501

8237

  Fuente:  Troche, 2004b

 

En cuanto a la densidad poblacional de colonos en la zona, se realizó el análisis a través de clasificaciones digitales en imágenes de satélite Landsat del año 2004 para considerar la superficie que abarcaba la actividad agropecuaria y cultural hasta ese año.. En este análisis se obtuvo una superficie utilizada de 55743 hectáreas dando para el año 2004 una densidad de 15 habitantes/km2, lo cual es excesivamente alta en comparación a los valores de densidad obtenidos para las provincias que comprenden el área de estudio (Sud Yungas: 11,0 h/km2; Franz Tamayo: 1.16 h/km2 y José Ballivián: 1.69 h/km2).

 

Tamaño de las comunidades

 

El tamaño de las comunidades presenta una variación entre censos. En la figura 7 se puede ver la variación de las comunidades por clases agrupadas de población. Con estos datos se obtuvo que el promedio de una poblado para el censo de 1996 de 42 personas con una desviación promedio de 35.3. Mientras que el tamaño promedio para un poblado en el censo 2001 es de 99 personas.

 

También puede apreciarse que la mayor frecuencia de poblaciones en los años 1996 y 2001 estaba en el grupo de 0-30 habitantes, pero en el último censo las poblaciones mayores a 150 habitantes ocupan el segundo lugar de frecuencia. No así en el censo de 1996 en el que existe un decremento del número de población a medida que el número de personas incrementa.

 

Cuadro de texto: Fuente: Silva (1997), INE (2001)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 7. Frecuencia del tamaño de comunidades colonas (Censos 1996 y 2001)

 

Preliminarmente se puede mencionar que las poblaciones están teniendo un comportamiento muy particular en la zona, en la que se pueden distinguir un número importante de comunidades que recién se están estableciendo en la zona y otro número importante de comunidades que ya se encuentran bastante estables con más de 150 habitantes.

 

Distribución de la población según lugar de nacimiento

 

Se realizó el análisis considerando si la persona nació dentro o fuera de las comunidades censadas. Como se puede observar en el año 1996 existía una gran cantidad de gente que recién había llegado a la zona, obteniéndose un 3% de personas que habían nacido en el mismo lugar.

 

En el censo del 2001 la situación de distribución de la población según el lugar de nacimiento cambia totalmente, mostrando que ya existe un buen porcentaje (55%) de gente que nació en el lugar. Pero aún no hay que dejar de considerar un 45% de pobladores que aún son nacidos en otras regiones.

 

Cuadro de texto: Fuente: Silva (1997), INE (2001)

  

 

 

 

 

 

 


 

 

Figura 8. Distribución de la población según lugar de nacimiento

 

Distribución de la población según la etnicidad (censo 2001)

 

El mayor porcentaje de la población asentada en la zona de estudio en el año 2001 tiene origen aymará (34%) y quechua (28%) confirmando así los patrones de migración de tierras altas y la parte occidental del país, mencionados anteriormente. También se puede observar en la figura 10 que existe un importante porcentaje de población que se no se llega a identificar con alguna cultura, posiblemente por la mezcla interétnica que ya existe en la región.

 

El porcentaje de población que se identifica como originaria (14%), puede hacer llegar a pensar que la gente indígena del lugar (Tsimanes’, Mosetenes, Tacanas, etc.) está empezando a formar parte de estas comunidades colonas.

 

 

2.4.3. Características Culturales y Socio Productivas de la Población  

 

En la presente sección, desarrollamos una descripción y análisis de las principales características culturales, sociales y productivas de la población local, particularmente del sector indígena y colono.  Nuestro objetivo nos es realizar un análisis antropológico profundo de las estrategias de vida de estos sectores, mas bien se busca presentar en forma sintética los aspectos mas sobre salientes de estos.   

 

2.4.3.1. Grupos Indígenas (Tsimane, Mostene, Tacana)

 

Si bien todas las comunidades tienen estrategias de vida que consisten mas o menos de los mismos elementos (caza, pesca, recolección, agricultura, venta de mano de obra, etc.), el énfasis que se da a una u otra de estas actividades en cierta zona o comunidad esta condicionado por las condiciones del mercado local, las capacidades socioculturales y productivas de los comunarios y las condiciones ambientales sobre todo la disposición y acceso a recursos naturales (Silva, 1997).